Parece una utopía.

 

Pero un buen sueño, si se alcanza.

 

Desde la Presidencia de la República se busca a un personaje idóneo para que, tal vez con nombramiento de comisionado o algo parecido, atienda el conflicto escalado desde la rebelión magisterial.

 

Porque no se trata solamente de una oposición o de una exigencia gremial para hacer valer algunos derechos o manifestar una posición en torno a la reforma educativa, sino de un movimiento de mayores alcances.

 

Se ha corrompido al extremo y hoy está infiltrado por grupos variopintos, donde caben desde organizaciones no gubernamentales con registro y subsidio, hasta guerrilleros y crimen organizado.

 

La información está en poder del gobierno, donde se analiza cómo actuar ante un alzamiento al cual se le dejó crecer por falta de decisiones desde el gobierno.

 

Pero como ha escalado, y a juicio de muchos analistas está fuera de control, se buscan respuestas nuevas porque no han surtido efecto las intentadas, mas no bien instrumentadas hasta ahora.

 

¿Tendrá el presidente Enrique Peña Nieto a alguien capaz de apaciguar al país y reencauzar la reforma educativa?

 

Rebelión al amparo de la indecisión oficial

 

A estas alturas poco importa quién falló.

 

En la práctica nada ha funcionado para calmar ánimos, ni las acciones policíacas y judiciales, ni los millones entregados ni los intentos políticos para congraciarse con la CNTE.

 

Por el contrario, el fenómeno se generaliza con acciones irresponsables como la de Jaime Rodríguez el Bronco, quien exacerbó los ánimos del magisterio regiomontano y generó reacciones en cadena donde no había mayor oposición.

 

Si hace un par de semanas parecía posible una sesión conciliadora, hoy resulta insuficiente.

 

De nada serviría, como se pensaba entonces –y aquí se dio un adelanto de las proyecciones–, establecer exámenes de acuerdo al nivel del desarrollo de cada región o estado.

 

Más severo para el Norte, donde las escuelas oficiales están equipadas con computadoras y se enseña inglés desde la primaria, y casi al estilo de usos y costumbres en el Sur.

 

Ese Sur marginado al cual pertenecen los sectores más broncos de la CNTE: Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Michoacán…

 

Las entidades más rezadas social, política y, obvio, educativamente.

 

Carolina ausculta y el PRI puede adelantar

 

- La agitación política obliga a tomar decisiones en muchos sentidos.

 

Uno de ellos afectaría al PRI, donde la presidenta Carolina Monroy ya mantiene encuentros con dirigentes de sectores y estados para establecer una ruta.

 

Lo primero, obvio, convocar a la elección de presidente, y para ello tiene hasta la segunda mitad de agosto.

 

Pero no se sorprenda si la decisión se toma antes.

 

- A propósito del PRI, ¿de qué hablaban ayer en un restaurante de la colonia Narvarte dos ex presidentes del PRI, Pedro Joaquín Coldwell y Dulce María Sauri?

 

La comida en un privado se dio justo cuando un hermano de Pedro Joaquín, Carlos Joaquín González, se apresta a asumir el gobierno de Quintana Roo desde la oposición, al amparo del panismo y del perredismo.