Después de que productores agrícolas pusieron en jaque a las carreteras del país mediante bloqueos que se prolongaron casi toda la semana pasada, en protesta por la nueva ley del agua, todo parece indicar que la reforma a la Ley de Aguas Nacionales, que recién cumplió 33 años, se va a discutir y muy posiblemente aprobar, en la Cámara de Diputados, esta misma semana.

De acuerdo con el calendario que tienen programado en San Lázaro, el dictamen que ya está lavado y planchado, y al cual se le hicieron casi 50 modificaciones, será palomeado mañana en la Comisión de Recursos Hidráulicos, Agua Potable y Saneamiento y un día después (jueves) será llevado al pleno para darle el visto bueno.

Al nuevo dictamen se le agregaron varias propuestas presentadas por los agricultores en al menos 450 audiencias públicas, en las que se disiparon muchas dudas sobre la iniciativa enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum.

Con la aprobación de la nueva Ley General de Aguas se pondrá fin al mercado negro del líquido, que durante décadas permitió el acaparamiento y la sobrexplotación, a través de la concentración de varios títulos de concesión en muy pocas manos, mientras que muchas comunidades o pequeños y medianos productores no contaban con ese recurso.

Apenas el fin de semana, el director de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Efraín Morales López, publicó en sus redes sociales un video en el que celebró que el documento (dictamen) ya esté listo para su discusión y posible aprobación, con lo que el agua dejará de ser un negocio para algunos particulares a costa del derecho de las mayorías, pues quienes reciben de manera gratuita el líquido, después la venden, obteniendo múltiples ganancias por un recurso que debe ser propiedad de todos los mexicanos.

Y aunque por el momento las movilizaciones de los líderes agrarios ya fueron desactivadas, nos dicen que hay que estar alerta, ante la posibilidad de que grupos ligados a la oposición, vuelvan a bloquear las carreteras nacionales, en caso de que vean amenazado su negocio del agua, mismo que han explotado durante al menos tres décadas.

 

DE LA CALLE A LAS LETRAS

Diciembre es mes de ferias, y publicaciones de nuevos libros.

Es el caso de Humberto Morgan, quien presenta Pequeños Relatos de mi vida, en cuyo prólogo se enfatiza su paso por las bandas juveniles de los años 80.

Junto a grandes compañeros, impulsó proyectos que transformaron esquinas en comunidades, talleres en oportunidades y a muchos jóvenes en agentes de cambio.

Su camino lo llevó de los barrios a los foros internacionales de México y el extranjero, donde ha sido reconocido por su trabajo de prevención, paz y construcción de futuro.

Filósofo y servidor público, ha dedicado su vida a trabajar por ciudades más justas y seguras.

Hoy, al frente de diversas organizaciones civiles, nos invita a leer su libro para recorrer una historia que sólo puede contarse desde la experiencia: la de un joven que decidió convertir la rabia en causa, la calle en escuela y la esperanza en destino.

 

[email protected]

@JuanMDeAnda