Las quejas por el mal servicio y la falta de insumos médicos de las clínicas y hospitales del IMSS-Bienestar inundan las redes un día sí y otro también.
La molestia va desde la falta de médicos y medicamentos, hasta los trámites que se tienen que hacer para ser atendido cuando se supone que no tendría que haber impedimento para acceder al servicio.
Como sabe, el IMSS-Bienestar sustituyó al programa fracasado denominado INSABI, que a su vez sustituyó al programa Seguro Popular, que con todo y sus defectos, funcionaba mucho mejor.
Pero López Obrador en lugar de fortalecer al Seguro Popular, decidió destruirlo y sobre sus ruinas inventar el bodrio que terminó siendo uno de sus mayores fracasos.
El IMSS-Bienestar surgió de un decreto presidencial y no de una reforma a la Ley General de Salud, a lo que se debe, en parte, la deficiencia de sus servicios.
Sobre el particular, ayer tuvo lugar una reunión entre la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, encabezada por el legislador panista Éctor Jaime Ramírez, y el secretario de Salud y su subsecretario, David Kershenobich y Eduardo Clark.
El legislador blanquiazul informó que ambos funcionarios reconocieron “la existencia de problemas estructurales’’ en la operación del IMSS-Bienestar “por lo que el gobierno federal buscará reformar nuevamente la Ley General de Salud para corregir las fallas del modelo creado en el 2023’’.
De acuerdo con Jaime Ramírez, el secretario de Salud y su subsecretario, admitieron que una parte importante de la operación del IMSS-Bienestar se sustenta en decretos del Ejecutivo Federal, algunos de ellos expedidos incluso antes de que se modificara la ley para extinguir formalmente al Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI).
“Está claro que el IMSS-Bienestar fue creado de manera improvisada. A tres años de la desaparición del INSABI, el propio Gobierno Federal reconoce que el organismo no cuenta con reglas claras ni con la estructura necesaria para administrar cerca de 172 mil millones de pesos destinados a la población sin seguridad social y a 24 sistemas de salud en los estados que eligieron centralizar sus servicios de salud”, afirmó el legislador.
Si la autocrítica es seria, tendría que haber dicha reforma para corregir lo que no ha funcionado en este rubro en donde el gobierno le ha quedado a deber (con intereses) a los mexicanos.
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Esta sí que de verdad nadie la esperaba.
Mientras rueda el balón y los ajolotes se despintan, el Gobierno de la CDMX, a través de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, que encabeza Pablo Vázquez, autorizó que policías auxiliares y bancarios ¡puedan levantar infracciones de tránsito!
La disposición se publicó ayer en la Gaceta Oficial del Gobierno de la CDMX y en ella se precisa que elementos de estas policías -generalmente ocupadas en vigilar instalaciones oficiales- puedan aplicar multa a quienes incumplan con el reglamento de tránsito.
Las alcaldías en las que “trabajarán’’ estos escuadrones del bienestar público son Cuauhtémoc, Álvaro Obregón, Miguel Hidalgo, Cuajimalpa, Iztacalco, Xochimilco e Iztapalapa, que se sumarán a los agentes de tránsito que ya habían sido autorizados para mord…, perdón para aplicar el reglamento.
No hubo una justificación oficial para la medida (y no queremos pensar que tiene que ver con el próximo inicio de las campañas políticas o con los gastos que originó el mundial de futbol).
Lo que sí se precisó es que los nuevos agentes de la ley y el orden -los que vigilaban edificios-, fueron capacitados por las Subsecretarías de Control de Tránsito y Desarrollo Institucional de la propia SSPC capitalina.
No, pos estamos salvados.
@adriantrejo
