La llegada al país del contralmirante Fernando Farías Laguna, acusado de encabezar una compleja red de complicidades para el contrabando de combustible, podría obligar a que, finalmente, comparezca ante las autoridades el exsecretario de Marina Rafael Ojeda Durán.

Farías Laguna estuvo prófugo, primero en Colombia y luego en Argentina, a donde llegó con un pasaporte guatemalteco con identidad falsa, después de que su hermano, el vicealmirante Manuel Roberto, fuera detenido por el contrabando, bautizado como huachicol fiscal.

Los Farías Laguna son sobrinos políticos del exsecretario Ojeda Durán y conformaron una banda conocida como Los Primos en la que se involucró a otros miembros de la Marina, agentes aduanales y empresarios, que contrabandearon combustibles haciéndolos pasar como aditivos o aceites para evadir el pago de los impuestos correspondientes.

Tanto Manuel Roberto como Fernando, capturado en abril en Argentina y expulsado ayer a nuestro país, se han dicho inocentes, víctimas de una especie de complot.

En diversas cartas dirigidas a la Presidenta han pedido que comparezca Ojeda Durán, no se sabe si para exculparlos o para señalarlo, pero reiteradamente la Presidenta ha dicho que no se investiga al exsecretario de Marina.

Quizá no se investigaba, pero sus sobrinos políticos no actuaron sin un cobijo superior, desde luego, aunque este no proviniera precisamente del tío.

Ojeda tendría que responder cómo es que el marino que le informó sobre este esquema de contrabando, el contralmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar, fue asesinado unos días después de haber acudido precisamente a su oficina para denunciar a los sobrinos.

Los Farías Laguna tienen información que debería acelerar las investigaciones sobre este caso, que según la procuradora Fiscal, le ha costado al erario algo así como 600,000 millones de pesos.

De esa cantidad, “solo’’ 16,000 millones de pesos se encuentran en litigio, es decir en querellas y procesos legales, según la Secretaría de Hacienda y la Procuraduría Fiscal de la Federación.

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Nuevamente el presidente PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, acudió a una instancia internacional para denunciar las violaciones a los derechos humanos y civiles que se cometen, desde el gobierno, en el país.

Moreno presentó ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) una denuncia en contra del gobierno por sus “sistemáticas violaciones’’ a los derechos humanos, las libertades democráticas y los compromisos internacionales que México ha firmado a lo largo de su historia.

El documento fue entregado al secretario general de la ONU, António Guterres, “para que el mundo conozca’’ cómo el gobierno atenta contra la libertad de expresión e información.

El también senador acusó la integración y difusión de listas de periodistas, políticos, medios de comunicación, ciudadanos que utilizan las redes sociales para criticar o cuestionar al poder “lo que pone en riesgo su integridad física y su vida’’.

Se refirió también a la intención del gobierno federal de imponer “lineamientos en defensa de las audiencias’’ que en realidad es una forma de intentar imponer una narrativa al determinar qué información pueden recibir los ciudadanos.

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En respuesta, los senadores de Morena firmaron una carta de respaldo “total y absoluto’’ a la presidenta Claudia Sheinbaum.

Los morenistas aseguraron que el apoyo a la Presidenta se da “frente a los ataques y descalificaciones infundadas emitidas este día por actores mediáticos que buscan notoriedad a costa del conflicto y el sensacionalismo’’.

La bancada guinda aseguró que “la gestión pública se valida con resultados, no con provocaciones” y sostuvo que la mejor respuesta a los ataques son los avances en seguridad, bienestar y economía.

 

    @adriantrejo