Comenzó ayer el registro de suspirantes de Morena, el Partido Verde y el PT, a las 17 gubernaturas que se disputarán en junio del próximo año.

El registro tiene una prueba de fuego: el combate al nepotismo, establecido sólo en los estatutos de Morena, pues a nivel constitucional sólo aplicará a partir del 2030.

Es decir, que la regla contra el nepotismo no aplicará ni para los verdes ni para el PT.

Esa concesión de Morena al Verde, principalmente, y al PT, fue resultado de la presión que ejercieron los socios del partido guinda cuando se discutía la reforma electoral, peeero, ofrece una ventana que Morena podría aprovechar para burlar su propia regla.

El caso más específico ocurre en Campeche.

Ayer se registró por el PT Gerardo Sánchez Sansores, sobrino de la actual gobernadora Layda Sansores, que llegó al cargo por Morena.

Se trata de un caso absoluto y claro de nepotismo peeero, como el sobrino (al parecer orgullo de su nepotismo lopezportillista) sería aspirante del PT, ahí, mañosamente, no aplica la regla.

Lo mismo podrían hacer, en su caso, Félix Salgado Macedonio y Saúl Monreal Ávila; registrarse por otro partido para darle la vuelta a la frágil regla morenista.

No se sabe si Salgado Macedonio se registrará, si ya hablaron con él “para explicarle’’, como ya lo hizo la dirigente nacional del partido, Ariadna Montiel, con Saúl Monreal.

Este último se disciplinó y aún baraja la posibilidad de ser candidato a presidente municipal de Fresnillo o de la capital Zacatecas; de Salgado Macedonio, como le tienen miedo, no se sabe.

Igual ambos podrían interponer un amparo ante la Corte del bienestar en contra de la regla morenista pues le impide ejercer su derecho “a votar y ser votados’’; lo ganarían sin problema porque ningún documento partidista está por encima de la Constitución.

Monreal dijo que no lo hará; Salgado Macedonio, pues es Salgado Macedonio.

Lo interesante es cómo la supuesta regla contra el nepotismo impuesta por Morena resulta una caricatura a la luz de los recursos que los aspirantes pueden recurrir para figurar en la boleta.

El sobrino de Layda aún tiene que ganar la supuesta encuesta, pero nadie duda en el estado que la polémica política haga uso de todos recursos a su alcance para que su sobrino la suceda, incluso con el apoyo de Morena.

Bienvenidos a la realidad.

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¿Los patos comen ajolotes?

La pregunta viene al caso porque en cuestión de días, un pato se devoró completamente la campaña ajolotera de la jefa de Gobierno Clara Brugada.

“Merlín’’ se llama el pato del momento y aunque es un palmípedo, hizo la magia de ser invitado a Palacio Nacional antes que los líderes de oposición o los colectivos de búsqueda de desaparecidos.

También, sin decir “abacadabra’’, se convirtió en la mascota oficial mexicana del mundial de futbol, por encima de un jaguar que a los mexicanos les pasó de noche y por los ajolotes que a fuerza quiso imponer Brugada, tan deslavados hoy como su color lila.

El pato hizo la magia de que su dueña utilizara la tribuna más influyente del país para decirnos que come (Merlín, no la dueña) y que las mascotas necesitan za-patos.

Wooowww.

 

     @adriantrejo