Faltan 11 días para que venza el plazo dado por el Gobierno federal para que los mexicanos vinculen su número de teléfono móvil a su CURP, supuestamente para combatir el delito de extorsión.

Ayer la presidenta Claudia Sheinbaum informó que el 50% de los mexicanos con una línea de teléfono móvil ya habían cumplido con el requisito.

Si los datos que ofreció la Presidenta son ciertos, significa que en 11 días, 72 millones, 292,565 líneas tendrán que vincularse a una CURP.

En abril pasado, la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), informó que en el país había un total de 144 millones 585,131 líneas activas de telefonía celular.

La obligación de vincular el número del celular a una CURP comenzó el 9 de enero pasado; es decir, en casi meses, apenas la mitad de quienes tienen una línea móvil, acataron la medida.

El otro 50% tendrá 11 días para hacerlo so pena de perder su número de teléfono.

A pesar de la campaña emprendida por el gobierno para justificar la medida, la gran mayoría de los mexicanos no cree que sea seguro proporcionar sus datos personales a una empresa, por más promesas de seguridad que ofrezcan.

Además, igualmente la mayoría de los mexicanos creen que es una medida del gobierno para espiarlos, para ubicarlos, con riesgo de que sus datos puedan caer en manos criminales (como pasó con el padrón del INE sin que hubiera castigo penal para quienes “descuidaron’’ esa información) y ser usados para la comisión de cualquier delito.

Quién sabe si las páginas habilitadas para facilitar el registro soporten la carga que podría haber en estos días.

O también, quién sabe si las empresas se atrevan verdaderamente a perder a millones de clientes cautivos, pero con justificaciones suficientes para dudar sobre si cumplir o no con la disposición.

Como se ve a lo lejos, una prórroga.

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Si ya hay registrados la mitad de los 144 millones y pico de números celulares, uno pensaría que el delito de extorsión iría a la baja, pero sucede lo contrario.

La extorsión es el crimen que más lastima a las familias mexicanas, porque sigue sin haber controles efectivos en las cárceles, de donde mayoritariamente salen las llamadas de extorsión.

Ahora, una cosa es la extorsión telefónica y otra la extorsión en vivo y a todo color, con la que se ha topado la estrategia de seguridad del gobierno federal.

Qué bueno que la comisión de homicidios va a la baja, pero qué malo que la extorsión se sigue extendiendo “como verdolaga’’, como dirían en el rancho.

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La acusación del presidente de Estados Unidos Donald Trump, quien señaló que el país estaba dominado por los cárteles del narco, se quedará sin respuesta oficial.

La presidenta Sheinbaum dijo que no se engancharía en esa discusión y repitió que Trump “no está bien informado’’.

“Se lo he dicho’’, precisó.

Sea como sea, el hecho de que Trump haya denostado al país y a su gobierno frente a los presidentes de los países con las economías más fuertes en el orbe, sí ameritaba por lo menos una nota diplomática.

En  fin, se entiende la mesura de Sheinbaum (no hace mucho defendió la soberanía con el discurso aquel de “primero vienen por unos y luego por otros’’) porque a la par de la declaración sobre narco, Trump también dijo que su país estaría mejor sin el T-MEC.

Y sin ese instrumento comercial, la economía mexicana se pandea.

 

    @adriantrejo