Hay muchas razones.
Por ejemplo, la discordancia entre los pronósticos sobre el Producto Interno Bruto (PIB) y el desarrollo de la economía.
Por ejemplo, al Congreso de la Unión se le preparó para un incremento de 2.5 a tres por ciento para el presente año, pero los especialistas lo han reducido a 1.1 o tal vez menos.
Otra diferencia es el influjo del grupo de quienes han estado al frente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) durante lustros.
Hoy, se dice en ese ambiente, el titular Édgar Amador está identificado con su antecesor Rogelio Ramírez de la O, tan identificado con López Obrador.
Además, dicho funcionario no se muestra convencido de continuar el reparto de dinero con nuevos programas para incrementar el universo de beneficiarios.
Poner dudas sobre estas pretensiones es ir contra uno de los propósitos del sexenio, porque en ellos van las esperanzas electorales para 2027 y no se diga para 2030.
CONFIANZA EN LUZ ELENA
También es necesario ver hacia adelante.
Acaso haya cambios de gabinete porque algunos de sus integrantes optaran por participar en las votaciones de 2027 y pasar al Poder Legislativo.
Será la oportunidad acostumbrada de medio sexenio para colocar a personajes de la mayor confianza presidencial para la segunda parte de la administración.
Y una funcionaria de la máxima confianza en Palacio Nacional es la secretaria de Energía, Luz Elena González, quien acompaña a Claudia Sheinbsaum desde el gobierno de la capital.
Eso se dice en el ámbito del propio secretario Édgar Amador, quien lleva camino andado para el año próximo con un crecimiento previsible de 2.9 por ciento.
Los Pre Criterios Generales de Política Económica 2027 hablan también de un déficit presupuestario superior: tres por ciento del PIB.
Según el mismo documento, eso sería consecuencia de ingresos menores al gasto y llevaría la deuda pública a 55 por ciento del producto interno.
El equipo del secretario, empero, utiliza esos datos en la elaboración del presupuesto de egresos, el cual también sería presentado por Édgar Amador al Poder Legislativo.
Está preparado para ser uno de sus últimos actos en Hacienda, auguran colaboradores suyos.
EXCARCELACIÓN DE BORGE
1.- Es un arreglo político, dicen en Quintana Roo.
Gracias a él saldrá libre en los próximos días el exgobernador Roberto Borge, a quien acusó de desvíos la administración de su sucesor, Carlos Joaquín.
Se tenía lista la excarcelación para el pasado jueves porque fue absuelto del delito de delincuencia organizada el 28 de mayo, pero la justicia detectó influencias de uno de sus abogados con quienes llevan el caso.
Ahora se busca un nuevo juzgador para determinar la fecha y las condiciones en las cuales será enviado a prisión domiciliaria con un brazalete de control.
Una medida tal vez innecesaria, pues lleva prácticamente diez años preso y la sentencia máxima posible sería del doble, pero con posibilidades de ser liberado de inmediato por buen comportamiento.
Pero así es nuestro sistema judicial.
Y 2.- San Luis Potosí sigue agitado.
Se intenta revivir la Ley Serrano, iniciativa presentada por Héctor Serrano, y ayer hubo violencia en el Congreso del estado.
Con dicha ley se pretende castigar el uso de inteligencia artificial y con ese argumento ya hay periodistas bajo proceso.
@urenajose1
