El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a poner a la presidenta, Claudia Sheinbaum, en un dilema al invitarla a la clausura del Mundial de Futbol 2026.

Desde el 20 de enero de 2025, fecha en que Trump inició su segundo período presidencial, no ha tenido una reunión de jefes de Estado con la mandataria mexicana; aunque sí han conversado telefónicamente al menos en 20 ocasiones.

Si bien la Presidenta aprovechó el último partido del Mundial para tener un encuentro informal con el presidente Trump, con el primer ministro de Canadá, Mark Carney y con funcionarios estadounidenses para plantear -brevemente- temas del T-MEC y de migración; su asistencia al juego de clausura generó críticas.

Desde los preparativos del Mundial, la presidenta Sheinbaum Pardo criticó los altos costos de los boletos para asistir a los partidos, a grado tal, que decidió regalar a una joven su boleto para estar presente, como anfitriona, en la inauguración que tuvo lugar en la Ciudad de México.

Para mantener el discurso de cercanía con el pueblo, la mandataria federal decidió acudir, en tres ocasiones, a ver el partido a las pantallas gigantes colocadas en deportivos y plazas públicas; en un ambiente controlado por gobiernos de Morena; porque tampoco asistió al Fan Fest del Zócalo capitalino, organizado por la FIFA y donde su partido no tenía el control.

De ahí que, la aceptación de asistir al partido más caro del todo el Mundial, sólo porque Trump lo pidió, resultó sorpresivo, incluso contradictorio con la retórica en la que se enfatizó que los estadios se llenaron sólo por las élites, mientras que las calles fueron tomadas por el pueblo para ver y festejar a la selección.

Pero Sheinbaum no tenía de otra, no podía decirle que no, al presidente del país con el que debe negociar el futuro comercial de México; cómo decirle que no, al presidente que controla los operativos en contra de los migrantes; cómo decirle que no, al presidente que amenaza con entrar al territorio nacional para combatir a los cárteles de la droga.

Si bien no fueron encuentros formales de jefes de Estado, las pláticas que la Presidenta sostuvo con los funcionarios estadounidenses, con el presidente Trump y con el primer ministro de Canadá, sirvieron como antecedente para una reunión formal en la que se puedan abordar los temas que en las últimas semanas han sido el centro del debate en México.

Será en las próximas semanas cuando veamos si estos encuentros fueron fructíferos para México y se traducen en mejores prácticas migratorias, en una revisión del T-MEC favorable para México o bien, sólo sirvió para el lucimiento de un sólo hombre: Trump.

 

Y en Pregunta Sin Ofensa:

Está México preparado para enfrentar el nuevo brote de “diarrea explosiva” causada por el parásito Cyclospora.

 

    @aguilarkarina

Reportera de la sección México en el diario 24 HORAS. Periodista y columnista con 25 años de experiencia en la cobertura de temas parlamentarios, partidos políticos, elecciones y salud. Cuenta con...