Son muchas las cosas que se hacen en nombre de que, dicen los creyentes, “al menos no gobierne la derecha”.
En México, por ejemplo, son muchos lo que, a tal fin, empezaron votando por AMLO en 2018, con todo y que las señales ya estaban ahí para quien quisiera verlas (claramente, no quisieron): la fabricación del fraude de 2006, que este año cumple 20 de no existir; la proliferación de corruptazos en su entorno desde, que sepamos, con evidencias en las manos, su periodo como jefe de Gobierno; la violencia verbal contra cualquiera que se atreviera a disentir, y… Ya sabrán.
Luego, votaron por la presente administración, porque sí, lo de AMLO estuvo del nabo, y esto es el segundo piso, pero al menos, venían a decir, no iba a gobernar la derecha. ¿Que nos habían cantado el cuartelazo de la llamada reforma al Poder Judicial, que se embuchacaron a la mala las súper mayorías, que nos avisaron sin autocensuras que iban a seguir metiéndole dinero a Pemex, que había señales claras de que están hechos uno, muchos de ellos, con el narco? Lo dicho: “al menos no gobierna la derecha”.
Otra manera de llamar a la derecha es “los gringos”, epítome del mal. Así, ok: Cuba es represivo, sí, pero al menos no gobiernan los yanquis, y, ¿sabes qué?, son dignos. Cuando aparecen los vecinos del norte en la ecuación, aparece, en general, esa palabra: dignidad. Otro tanto pasó con la Venezuela de Maduro. O sea, sí se pasó de lanza, pero... Pasarse de lanza, en este caso, significa encarcelar a menores de edad, torturar gente en cárceles subterráneas y robarse hasta las lámparas, al punto de llevar a la quiebra a un país inundado de petróleo, pero pinche, pinche, que se queden los recursos los gringos. Ni modo: hay que pagar el precio, pero… dignidad, ante todo.
Es así como llegamos a ver, en tiempo real, esa película espeluznante en la que una muy considerable parte de la izquierda planetaria, incluidas unas cuantas mujeres auto clasificadas como feministas y progresistas, callan ante la masacre en Irán y hasta defienden a la teocracia. Sí: la de la hiyab. Ustedes pensarían que la dignidad, ahí, está en los manifestantes desarmados, que en pocos días han aportado, según cálculos confiables, 2 mil 500 muertos y 18 mil heridos. Noup. La dignidad es la de los ayatolás, que enfrentan al imperialismo yanqui.
Por si tienen dudas, los pendejos somos nosotros. En la izquierda son listos y saben que eso, la dignidad, es la mejor droga del mundo: tú la disfrutas y la paga el de enfrente.
@juliopatan09
