Cosas que no le molestan a la presidenta:

     Los indicios, muchos, de que el Cártel de Sinaloa intervino en la elección que puso a Rocha Moya en el poder; que la Fiscalía del estado, cuando el gobierno del propio Rocha, dijera que el asesinato de Melesio Cuen fue producto en un asalto, cosa para la que se permitió enseñar un video falso y que la propia FGR negó; que el Mayo Zambada acusara a –lo adivinaron– Rocha y que Rocha, en su momento, celebrara todo eso, y la solicitud de extradición por parte de los Estados Unidos, con carnita asada y baile.

     Que Adán Augusto haya nombrado secretario de Seguridad para Tabasco a un hombre que organizó al narco… Desde la secretaría.

     Que los gringos lleven una buena cantidad de visas anuladas, destacadamente la de Marina del Pilar y la de Andy, por quién sabe qué enjuagues de los desvisados.

     Que bajo las narices de su predecesor, y del secretario de Marina de su predecesor, se haya organizado un desfalco de 600 mil millones: el huachicol fiscal.

     Que, ante el espectáculo de Amílcar Olán, sus amigos y benefactores, los hijos de su predecesor, se dediquen a las compras de lujo, los hotelazos en Japón y a lanzarse de diputados.

     Que su director de Pemex, responsable de una gestión de la petrolera que casi opaca, por mala, a la de Octavio Romero, entre explosiones que costaron muertes y derrames de cientos de kilómetros, se haya ido tan campante a su casa luego de golpear de manera brutal a su esposa, ante la cámara y frente a un niño.

     Que el Tren Maya, aparte de descarrilar dos veces y sumar 300 y pico “percances de vía”, pierda más de 800 millones en el último trimestre. Que el Interoceánico le haya costado la vida a 13 personas y haya descarrilado otras dos veces. Que Mexicana nos cueste 2.5 millones diarios. 

     Que el encargado de supervisar el Interoceánico que le costó la vida a 13 personas fuera otro hijo de su predecesor.

     Que en Cuba encierren chicos de 15 años por protestar contra el régimen, y que Daniel Ortega haya decretado que no habrá más elecciones en Nicaragua.

     Que hayan muerto 15 bebés por infecciones en el IMSS, a pesar de que el IMSS ya hizo –lo adivinarán– que se “apliquen los protocolos”.

     Digo que todo esto no le molesta porque, cuando le preguntan qué opina, o exige pruebas, o clama por la soberanía, o financia a la tiranía cubana con petróleo hasta que los gringos ponen un alto, o habla de autodeterminación, o celebra las obras magnas emprendidas por su predecesor, o le mete más dinero a Pemex, o dice que por qué va a investigar a los bodoques.

     ¿Qué cosa sí le molesta a la presidenta? Le molesta que en Querétaro, donde hay prosperidad, la violencia está en números relativamente bajos y gobierna el PAN, se abra una maldita academia, de la mano de los gringos, para enfrentar al crimen organizado. 

Interprétenlo.

@juliopatan09