El Doctor Patán escuchó con cierta efímera preocupación el Segundo Informe de Gobierno de la Presidenta con la que Llegaron Todas (PCLQLLT). El motivo de la preocupación era lo que parecía una realidad no ya paralela, sino a contrapelo del informe, que se desarrollaba mientras nuestra PCLQLLT desgranaba los infinitos logros de su administración, segundo piso de la Cuarta Transformación.

La PCLQLLT, por ejemplo, nos recordaba lo magníficamente que va funcionando el Tren Maya, obra emblemática de la gestión del padre fundador de nuestro movimiento, y casi al mismo tiempo el Tren Maya sufría, oootra vez, lo que uno calificaría de descarrilamiento.

Otro caso: nuestra compañera Presidenta presumía, con toda la razón, del estado inmejorable de nuestra economía, con un país rebosante de lana como para estos programas sociales y otros 15, y el compañero Carol Antonio explicaba que en San Lázaro se estudia ya la posibilidad de aplicarle lo que uno asumiría que es un alza de impuesto, el IEPS, al alcohol y las papitas que lo acompañan, por aquello del exceso de sodio.

Así que uno pensaba, en un momento de flaqueza de la fe en la Cuarta, que, sabemos, va: “¿Será posible que la compañera PCLQLLT haya caído en el vicio de todos sus antecesores, los neoliberales, de convertir un ejercicio de rendición de cuentas en uno de autobombo y propaganda?”.

Porque miren, luego había algunas afirmaciones que sonaban no tan asentadas en la realidad, como que con el obradorismo se acabaron los lujos, los dispendios y los excesos, cosa que podría parecer insostenible a la vista del hotel Okura, el vino de 20 mil pesos, los vuelos privados, los coches de alta gama y los Prada. Pero no. Inmediatamente vino la tranquilidad.

Lo del descarrilamiento, para empezar, no fue tal cosa. Fue, según nos enteramos por el comunicado oficial, un “incidente de vía”. Fiu. De la misma forma, lo del aumento de impuestos es otra cosa: un “ajuste saludable”.

Al parecer, no es que el régimen esté sin un centavo, sino que quiere cuidar nuestra salud, una de las preocupaciones centrales del cuarto-transformacionismo, según hemos podido comprobar.

Así que, confía el Doctor Patán, lo de los aparentes lujos y dispendios, eso que alguien con mala fe podría sentirse tentado a etiquetar de “payadas”, pronto se revelará como “calibraciones a la baja de la austeridad republicana”. Por decir.

En todo caso, una solicitud, ¿podrían excluir del ajuste saludable al whisky? Como médico, puedo asegurarles que no hace daño.

 

     @juliopatan09