Al Doctor Patán le entusiasma que la Presidenta con la que llegamos todas (PCLQLLT) se reúna con los talentos más jóvenes de Morena. Eso fue lo que pasó hace un par de días, cuando visitaron Palacio Nacional la compañera Luisa y el compañero Bodoque II, el brioso entrepreneur en el que el Ex Quinto Presidente Más Popular del Mundo (EQPMPDM) decidió poner además el destino político de nuestro movimiento –y al que, debo aclarar, sólo me refiero como “segundo” por una cuestión de edad, sin consideraciones jerárquicas: el primero es el Bodoconshain original, mi Joserra, primer resultado del vertido genético de nuestro  EQPMPDM.

Sí, es muy importante ir sembrando las semillas de lo que en un futuro será el robusto, el fértil bosque de Morena. Uno se imagina, por lo tanto, que la conversación habrá ido en ese tenor. ¡Ah, cómo me hubiera gustado presenciar ese momento entrañable, serio y esperanzador, todo a la vez!

Supongo que la Presidenta habrá abierto fuego con un guiño personal, del tipo: “¡Chaparrito, qué gusto verte! Te veo muy bien. Muy maduro. ¿Cómo te fue en La Chingada?”, y: “Luisa, mi cielo, ¿cómo están papá y mamá?”, con el orgullo de una tía que te cargó en brazos. Luego, a entrar en materia, porque luchar por el bien del pueblo es un trabajo que no permite distracciones: “¿Cómo vamos con 2027, flaco? Hay que ajustar los detalles para que no vuelva a pasar lo de Durango y Coahuila, ¿eh? O sea, lo hiciste muy bien y tu papi está muy orgulloso, pero va a ser una elección complicada y no podemos distraernos”.

Por ejemplo. O: “Linda: muy, muy bien lo de los 11 millones de afiliados. Me encantó lo que hicimos con la repartición de jitomates. Pero hay que seguirle, ¿eh? ¿Necesitas que hablemos con los productores en Sinaloa? Parece que está medio escaso el saladet, porque hay mucha demanda de Indiana y California”. En fin, algo por el estilo. Para llegar a una despedida, supongo, así: “¿Cuándo nos tomamos otro cafecito?” “Te escribo regresando de Bora Bora. Me voy dos semanas. Estoy extenuado”.

Dirán que a los 36 y 38 años uno ya no es tan joven. El Doctor Patán disiente. En el movimiento tenemos al licenciado Bartlett con sus 89 años y su fogosa soltería; a don Bernardo, con la misma edad; al camarada Pablo, con 79 y su convicción de que el INE debe ser un ala de Palacio Nacional, y a nuestro mismísimo Padre Fundador con 72.

Somos más de la escuela del Politburó soviético, pues, que sabía privilegiar la experiencia. Esto es una bocanada de aire fresco.

 

    @juliopatan09