Como es su costumbre, Javier Corral Jurado se apunta para otra derrota.

 

Ha empezado a hacer ruido, pero carece de posibilidades de dirigir al Partido Acción Nacional (PAN) en sustitución de su paisano Gustavo Madero.

 

No triunfaría ante Ricardo Anaya por muchas razones.

 

Algunas:

 

Carece de los votos suficientes para ganar, sea a través de una elección cerrada para consejeros o abierta a la militancia.

 

Y como anunciamos en su momento, Madero estructuró un proyecto de largo alcance tanto para sí mismo como para el partido.

 

En su esquema hay dos pasos fundamentales:

 

1.- Dejar a Acción Nacional en manos del queretano Anaya, quien desde el año pasado teje día y noche para ganar simpatías y lo ha conseguido.

 

Ricardo_Anaya

 

Y 2.- hacerse coordinador de la próxima bancada azul en la Cámara de Diputados para trabajar mancuerna con Anaya en doble vía: en la parte legislativa y en presiones al gobierno de Enrique Peña Nieto.

 

De acuerdo con su proyecto, el PAN ya no será un partido aliado al estilo de la primera mitad del sexenio, cuando lo acompañó en las reformas fundamentales, menos en la hacendaria.

 

Con ese sentido de oposición real, creen Madero y su comité, será posible construir una candidatura presidencial para el chihuahuense, aunque en el camino se encontrará con el poblano Rafael Moreno Valle.

 

El plan no ha cambiado.

 

RAMÍREZ ACUÑA Y EL YUNQUE DEBILITADO

 

Otra inminente víctima panista de sus ambiciones será Francisco Ramírez Acuña.

 

No pudo levantarse de su destitución como secretario de Gobernación porque retó a su jefe, Felipe Calderón y éste decidió acotarlo.

 

Por si fuera poco, lo traicionó su delfín jalisciense Emilio González Martínez.

 

Ramírez Acuña ya conoce las consecuencias de sublevarse en contra de su partido y del grupo hegemónico del momento.

 

En 2009, por ejemplo, intentó ser diputado federal para liderar la bancada de Acción Nacional y desde San Lázaro reagrupar El Yunque, la extrema derecha de ese agrupamiento, y lanzarse de candidato presidencial en 2012.

 

No lo dejaron pasar.

 

No tuvo de aliado siquiera a Germán Martínez, enviado por Calderón a domesticar al partido.

 

Ramírez Acuña ya no detenta tampoco el liderazgo de esa derecha radical, ahora venida a menos pero controlada por Juan Manuel Oliva, su delfín en Guanajuato Miguel Márquez y algunos panistas de Querétaro.

 

Pese a este panorama adverso para ambos, Javier Corral ya lanzó su candidatura y Ramírez Acuña lo piensa, pero entre más reflexione, menores serán sus posibilidades de victoria.

 

Madero tiene el control de todos los órganos del PAN y, como lo ha demostrado en su elección, en su reelección y en la postulación de candidatos a gobernadores y diputados, seguirá al mando.

 

EN EL PRI YA ESPERAN A ENRIQUE MARTÍNEZ

 

1.- La semana pasada dibujábamos aquí el panorama para la sucesión de César Camacho Quiroz al frente del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

 

En Insurgentes Norte ya preparan la llegada de Enrique Martínez y Martínez, secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación.

 

Sin embargo, Manlio Fabio Beltrones no ha desistido de su intención y, para esperanza suya, ha recibido algunas señales de optimismo.

 

No habrá elección abierta, pero ya hasta se habla de la posible secretaria general, la mexiquense Ana Lilia Herrera.

 

Y 2.- las críticas a la riqueza de Ricardo Monreal dieron con otro objetivo, su hermano senador, David Monreal.

 

¿Por qué?

 

Porque David construye una alianza para lanzarse una vez más por el gobierno de Zacatecas, donde el priismo arrasó en las pasadas elecciones.