La Ciudad de México, diríase, puede administrarse desde una maqueta.
O podrá.
Exactamente 234 metros cuadrados, 18 de largo por 13 de ancho, donde se concentrará la ciudad en un espectáculo interactivo para medir cuanto sucede en las 16 delegaciones políticas del Distrito Federal.

El autor del proyecto, Fernando Aboitiz, ha remodelado el viejo Teatro de las Vizcaínas con la supervisión del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y le ha agregado un nivel para mostrar la ciudad en tercera dimensión.
Desde un tercer nivel, Miguel Ángel Mancera estará en condición de ver cuanto sucede en los cuatro puntos cardinales.
Pongámoslo en perspectiva: si sucede un sismo, el jefe de Gobierno podrá observar desde esa posición de privilegio los daños y, ojalá no, dirigir los trabajos de rescate y auxilio a las áreas más dañadas.
O veámoslo en la cotidianidad: todos los días puede convocar ahí a sus colaboradores y pasar revista a cuanto sucede en la capital de la República: marchas, invasiones, obras inconclusas, embotellamientos.
Ojalá así sea.
En horas críticas la urbe es un gran estacionamiento y no hay forma de resolver los atascos porque la policía anda en otras cosas, desde proteger a manifestantes hasta obstruir cruces, lo cual genera más embotellamientos.
UN CENTRO DE TURISMO Y DE GOBERNABILIDAD
El Teatro de las Vizcaínas, decíamos, podría ser el centro de operación.
Uno de los 130 recintos escenográficos abandonados con el tiempo y desde donde se fustigaron los mayores males de México, como la corrupción, en esa crítica de Palillo con su obra Agarren a López por pillo, en 1977.
De aquel actor histórico se pasó a obras inferiores y fue cerrado en 2002.
En 2007, el gobierno de Marcelo Ebrard anunció su recuperación, pero quedó como muchos otros proyectos hasta este rescate, del cual pueden sacarse nuevos planes como poner un corredor turístico en el Parque de las Vizcaínas.
–¿Y por qué no? –plantea Aboitiz –, comunicar esta gran plaza con el Centro Histórico, Bellas Artes o al menos el Mercado de San Juan, que está a tres cuadras.
–O el corredor de las gambas de Chapultepec –le digo yo.
–Más adelante –responde para no entrar en polémica.
Al margen de decisiones políticas, el rescate del Teatro de las Vizcaínas avanza a un costo de 60 millones de obra arquitectónica y 16 más para contenidos multimedia.
Un plan en el cual encajan turistas, académicos, estudiantes y un sinfín de visitantes que verán cómo ha nacido, crecido y llegado la Ciudad de México a su estado actual.
Pero sobre todo, cómo se puede actuar para decidir al futuro Distrito Federal.
TELEVISA Y TV AZTECA CONCENTRAN PUBLICIDAD
1.- Ahora, cuando tanto se debate sobre la televisión, la empresa Ernst & Young ha saltado en defensa de la televisión abierta.
Es, asegura, la más confiable y de mayor penetración en México.
De acuerdo con sus datos, 43% de las familias consideran ese medio como el más influyente en la decisión de compra, por lo cual no es raro que el mayor porcentaje de inversión publicitaria se concentre en él.
O sea, Televisa y TV Azteca.
Por ello es referente fundamental para el diseño e instrumentación de estrategia, agrega Ernst & Young.
2.- No hay sorpresa: en el gobierno federal no hay la intención de retirar la propuesta de Jesús Murillo Karam para embajador de México en Portugal.
Si se mantiene, se enfrentará al rechazo de toda la oposición porque Murillo Karam encarna la desaprobación a la investigación sobre el crimen múltiple de normalistas en el municipio perredista de Ayotzinapa.
Y 3.- México ha aprendido de los sismos, asegura Emilio Gamboa, coordinador priista en el Senado de la República.
Lo dice quien en 1985,como secretario del presidente Miguel de la Madrid, operó gran parte de la actuación del gobierno federal.
