Todos prometen, por fin, dar al Distrito Federal su reforma política.
Su Constitución.
Su soberanía.
El trato de ciudadanos maduros a los capitalinos, como sucede con la población de los 31 estados de la República.
Hable usted con panistas, priistas y perredistas, todos se dicen dispuestos a descongelar la minuta enviada por el Senado de la República a la Cámara de Diputados para reanudar el debate.
Han sido tres años de discusión, de avances y retrocesos.
En algún momento parecían ir de la mano en ese empeño el jefe de Gobierno del Distrito Federal (GDF), Miguel Mancera, y el presidente del Senado, Miguel Barbosa, pero al final surgió un texto de muchas confusiones y poca aceptación.
De acuerdo con él, en la vida política de la urbe participarían muchos actores menos uno fundamental, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF).
Consecuencia lógica: el esfuerzo se atoró en San Lázaro en la pasada Legislatura.
En víspera de la actual camada parlamentaria, el propio Mancera se entrevistó con los nuevos dirigentes de las principales fuerzas políticas y, como sus antecesores, tienen empeñada su palabra.
De ellos y sus legisladores depende el fin de un debate iniciado hace tres décadas, cuando la izquierda proponía crear el Estado de Anáhuac, con soberanía, Constitución y Poder Legislativo propios.
La Asamblea reclamará su participación
Esta semana deben echarse a caminar nuevos esfuerzos.
Surgen, precisamente, desde la ALDF, donde el presidente de la Comisión del Distrito Federal, José Encarnación Alfaro, tiene lista una agenda de debates y propuestas.
Con la venia de su paisano Manlio Fabio Beltrones, obvio.
Lo primero será incorporar a ese cuerpo legislativo a la principal representación parlamentaria, la de Morena, dedicada como su caudillo, Andrés Manuel López, a confrontar y criticar en lugar de proponer.
–Deben estar. No podemos olvidar que son los de mayor presencia en la capital –sostiene Alfaro.
A ver si aceptan.
El siguiente paso, de acuerdo con la propuesta del diputado local, es convocar a la sociedad a un debate –otro más– sobre cuáles deben ser las características de una estructura política urbana moderna, donde convivan dos poderes soberanos, el federal y el defeño.
Deben participar senadores, diputados, académicos, universidades y muchos especialistas más, pero la Asamblea reclamará el espacio negado en la Legislatura anterior.
–¿Será un juicio de la minuta congelada en la Cámara?
–Exactamente. Revisar lo aprobado en el Senado y corregir lo necesario para continuar hacia delante. No hay razón para volver a empezar –sostiene Alfaro.
Pero si lo hecho en el Senado está chueco, como sostienen muchos, no se ve cómo avance la minuta.
Como sea, esta semana podríamos tener luz sobre cómo se construirá el andamiaje jurídico y político de la Ciudad de México del futuro.
Guadalajara está cacariza y abandonada
1.- Los más de seis mil asistentes al XII Foro Global Agroalimentario, muchos de ellos extranjeros, se fueron con un triste desengaño: Guadalajara es una ciudad envejecida, abandonada, con cicatrices en el mismísimo centro histórico.
¿Qué le pasó de la mano del priista Ramiro Hernández?
Por algo les ganó Enrique Alfaro, un hombre de dudosa honorabilidad y mil señalamientos inclusive de relaciones peligrosas, no nada más en la capital de Jalisco, sino en toda la zona metropolitana.
2.- Al margen, el presidente del Consejo Nacional Agropecuario (CNA) y organizador del evento, Benjamín Grayeb, cumplió su objetivo de llevar al gabinete y al Congreso el reclamo de mayor presupuesto.
Sus intermediarios: el secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, José Calzada, y el dirigente cenecista Manuel Cota.
Y 3.- la bancada senatorial priista de Emilio Gamboa se comprometió con las demás fracciones a incorporar candados para un manejo responsable y con transparencia de las finanzas públicas.
