Sin necesidad de elecciones, las mujeres ya perdieron en 2016.
Están en desventaja por aquello de las selecciones partidistas y su lejanía de la paridad de género, usada como bandera política en sucesivas reformas políticas y hasta plasmada en leyes.
Vea usted:
En la contienda extraordinaria de Colima compitieron sólo hombres, dos de ellos –el priista ganador José Ignacio Peralta y el panista Jorge Luis Preciado– con posibilidades de victoria.
En los estados resueltos para las 12 elecciones gubernativas programadas para junio próximo, por ningún lado aparecen mujeres.
La reflexión forma parte de la agenda de los partidos y debiera marcar las decisiones en puerta.
Por ejemplo, en Tlaxcala, Acción Nacional (PAN) ya se decidió por Adriana Dávila porque el Partido de la Revolución Democrática (PRD) fue intransigente en imponer a Lorena Cuéllar.
De ahí vino el rompimiento de negociaciones para la alianza y no por el feminismo de la cúpula panista, sino porque Adriana amagó con irse del PAN y forjar una coalición opositora, independiente.
Repercutirá en Puebla, donde Acción Nacional era mano para fortalecer la candidatura del alcalde poblano, Antonio Gali, y preferido del gobernador Rafael Moreno Valle.
El PRD irá sólo con una pálida alianza de izquierda.
Beltrones encarta y reencarta mujeres
En el priismo la revisión tiene mayor alcance.
Una decisión del Consejo Político Nacional (PAN), en aras de favorecer la equidad, generó expectativas de reparto igual: seis mujeres y seis hombres para las contiendas del presente año.
No será así.
Pero hoy la cuota de género obliga a perfilar mujeres en varios lados.
De arranque favorece a la ex alcaldesa y ex titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), Lorena Martínez, quien dejaría en el camino a un cuadro de altísima calificación popular, el senador Miguel Romo.
En Hidalgo fortalece a la comisionada nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, Nuvia Mayorga, en demérito de los senadores David Penchyna y Omar Fayad.
Una tercera candidata sería Blanca Alcalá en Puebla.
Ex presidenta municipal de la capital y senadora de la República, dispone de prestigio y pedía esperar a la elección de 2018 a fin de contender por un gobierno de seis años y no por un bienio.
Con esa reflexión, iría el ex rector Enrique Doger.
Pero la política es circunstancias y éstas se le alinean.
Por una parte, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) registra un posicionamiento en las tendencias del voto y, dado el carisma de Alcalá, estaría en la competencia de junio próximo.
No es la misma suerte de Diva Gastélum en Sinaloa, pues desde la cúpula del poder hacen esfuerzos para fortalecer a Quirino Ordaz.
Estos análisis y la competitividad serán factores para perfilar las próximas candidaturas.
El PRI ganó en Colima más de lo esperado
1.- Cerradas las campañas, en el impasse legal, pregunté al delegado priista en Colima cómo se veía y veía a su candidato José Ignacio Peralta al cierre de las casillas dominicales.
–Con una ventaja muy superior a la de junio. Ninguna encuesta nos da menos de cinco puntos, pero esto se cierra horas antes.
En síntesis, garantizaba “más de dos mil votos, cuatro veces más de los 503 de junio”.
Al final fueron más de diez mil y, sorpresa contra todo pronóstico, el panista Jorge Luis Preciado prometió no impugnar.
Y 2.- casi con coincidencia de fechas, mientras el ex gobernador de Coahuila Humberto Moreira era detenido en España por varios cargos, el tamaulipeco Eugenio Hernández disfrutaba con mayor alegría la libertad.
Le fueron descongeladas sus cuentas bancarias y sus propiedades, como las de su esposa, por las autoridades estadunidenses.
Vienen otros trámites, pero al parecer la justicia de Texas tiene aclaradas todas las cuentas de su caso.
Tal vez un día se aclare por qué todas las persecuciones contra políticos mexicanos vienen de juzgados del Texas republicano.
