Nada ha cambiado el escenario.
Oaxaca ha salido con exactitud milimétrica, como lo proyectó el gobierno federal cuando se decidió a actuar tras observar durante dos años a Gabino Cué sin respuesta favorable.

Desde el centro del país se veía con desesperación cómo el gobernador no metía orden, no dialogaba, no solucionaba, no intimidaba, no retenía salarios, no lograba respeto de Rubén Núñez y su pandilla.
Ante su fracaso, sólo quedó el adelanto dado aquí el 10 de junio: la intervención del gobierno federal en pasos sucesivos, quitar el IEEPO al cártel de la Sección 22.
Sin el presupuesto de la enseñanza pública de la entidad, ese monstruo creado por Heladio Ramírez López y tan temido por los gobernadores sucesivos, hasta Cué, resultó un tigre de papel.
Como último recurso le quedan 500 supervisores regionales, jefes de directores de escuela y maestros de primarias y secundarias, a condición de ser leales a la pandilla de Núñez y su gente.
De darse rebeliones, están listas fuerzas federales y maestros sustitutos, los primeros para proteger planteles y docentes y los segundos para dar clases a 950 mil estudiantes de primaria y 350 mil de secundaria.
Conocido el resultado, se pasará a la siguiente fase: Guerrero, Michoacán, Chiapas y otros lugares donde la CNTE ha creado o quiere crear el caos.
Va la noticia: sigue Michoacán… y los demás estados están en la lista.
REPASO DE LA SEGURIDAD DEL PAÍS SIN EL CHAPO
El viernes habrá una sesión de morbo.
Poco ha habido en las reuniones del Consejo Nacional de Seguridad desde aquel 21 de agosto de 2008, cuando el empresario Alejandro Martí pidió ante el presidente Felipe Calderón la renuncia si no podía.
Lo dijo así:
“Si no pueden, renuncien. Pero no sigamos usando las oficinas de gobierno. No sigan recibiendo un sueldo por no hacer nada, porque eso también es corrupción”.
Casi siete años después habrá otra sesión de ese organismo con un escenario de fondo: la segunda fuga de Joaquín El Chapo Guzmán de un centro penitenciario de los llamados de alta seguridad.
Se fue en 2001 de Puente Grande y lo volvió a hacer en julio de 2015 del Altiplano, donde la cárcel parece de pueblo y la celda de borrachos detenidos al orinarse en la calle.
Sin pistas de su ubicación, los funcionarios federales responsables de la seguridad pública se congregarán para pasar revista de las acciones implementadas por el actual gobierno.
A ver con qué cara nos ven… o a ver qué cara nos ven.
NARVARTE: HABRÁ VERDAD JURÍDICA, NO POLÍTICA
1.- A propósito, ayer hubo doble reacción por el crimen del fotógrafo Rubén Espinosa y cuatro mujeres en la colonia Narvarte.
El gobierno federal rechazó los señalamientos de inacción para proteger a periodistas, caso a cargo de Roberto Campa, y el jefe de Gobierno del DF, Miguel Mancera, promete resultados.
El procurador Rodolfo Ríos tiene la instrucción de dedicarse “el ciento por ciento de su tiempo” a la investigación sin descuidar los demás asuntos relevantes de la Ciudad de México.
Ríos, por su parte, ha prometido “la verdad jurídica, no política”, sobre un caso de inquietud nacional e internacional.
2.- La sociedad es tema y objetivo de los partidos políticos.
Manlio Fabio Beltrones promete asumir los intereses de la población mediante el diálogo, la cercanía y la inclusión, paso clave para el fortalecimiento electoral del PRI.
De esas acciones depende el futuro de la organización en las 17 elecciones del año próximo, 12 de ellas para gobernadores estatales.
Y 3.- no cuadra un dato: ¿de verdad el PVEM decidió la elección del PAN en Chiapas?
¿Tan escaso control tienen los azules de sus militantes?, preguntó el dirigente estatal Eduardo Ramírez.
