La seguridad de las mujeres no depende solo de alumbrado público, presencia policial o severidad de las penas, sino de una ecuación más compleja en la cual intervienen instituciones capaces de escuchar, marcos legales robustos, sistemas de denuncia y políticas económicas. En conjunto, reducen la vulnerabilidad estructural.

En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, la Presidenta, Claudia Sheinbaum, y la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, encabezan programas que buscan esa transformación integral como una responsabilidad colectiva. Acoso sexual, violencia familiar y digital están en el centro de las acciones, no solo durante los 16 Días de Activismo, sino de manera permanente.

Herramientas nacionales y locales como plataformas con cursos, materiales, talleres gratuitos, así como la difusión de líneas de atención 079 opción 1 a nivel federal y *765 en CDMX, se fortalecen con iniciativas de reformas al Código Penal de la capital nacional y la perspectiva expuesta por Brugada de romper con las falsas ideas de creer que lo ocurrido en el ámbito privado debe mantenerse en silencio o del hogar como el lugar más seguro para las mujeres.

De acuerdo con los datos, 76 por ciento de las capitalinas ha sido víctimas de violencia de género, 65 por ciento de violencia sexual, 57 de psicológica, 39 de física y 15 por ciento de violencia familiar. En las líneas SOS Mujeres *765 y 9-1-1, operadas desde el C5, este año hemos apoyado a más de 75 mil víctimas de todo tipo de violencias.

Las ciudades modelo de seguridad femenina en el mundo lo son porque abandonaron el lugar común de la violencia como algo inevitable y trabajaron en políticas urbanas, leyes con perspectiva de género, sistemas de denuncia eficientes, servicios de acompañamiento, transporte seguro, refugios, participación comunitaria e inversión en autonomía económica.

Es ahí donde empieza a cobrar sentido la transformación legal y operativa que empuja la Ciudad de México. Las reformas al Código Penal expuestas por la Fiscal General de Justicia, Bertha Alcalde, y la Consejera Jurídica, Eréndira Cruzvillegas, forman parte del tránsito a un sistema integral que actúa antes, durante y después de la violencia.

Precisión y agravantes en torno a la violencia familiar y el acoso sexual, así como garantizar seguridad en hoteles —donde desde 2022 se han registrado 14 feminicidios— son la base de un marco legal de vanguardia.

Ciudades como Melbourne han reducido agresiones sexuales en zonas turísticas con protocolos estrictos para hoteles; Viena se ha convertido en referente global por rediseñar espacios urbanos con perspectiva de género; Toronto fue pionera en auditorías comunitarias de seguridad nocturna. La CDMX construye un modelo propio.

 

@guerrerochipres