La alegría del Mundial en la Ciudad de México rebasa el límite de las tribunas. Un partido paralelo transcurre sobre las avenidas, territorio donde miles de ciudadanos se reconocen por la idéntica emoción colectiva.
Este momento destila una doble vertiente de júbilo: el triunfo deportivo de la Selección Mexicana, catalizador de orgullo popular, a la par de una victoria institucional visible mediante operativos desplegados a lo largo y ancho de la capital del país.
Durante el reciente enfrentamiento con Corea del Sur, la metrópoli revalidó su histórica capacidad de convocatoria al gestionar un acontecimiento con más de 730 mil aficionados en el espacio público, con saldo blanco.
Ante el compromiso de hoy frente a Chequia, el desafío logístico eleva la apuesta hacia la descentralización estratégica de las multitudes. Mitigar los riesgos inherentes al hacinamiento masivo exige dispersar el fervor popular de manera inteligente.
Con esta premisa, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, instruyó la habilitación de nuevos puntos de transmisión masiva, sumando 30 pantallas gigantes y tres escenarios adicionales a los 18 festivales futboleros previamente activos.
“Ninguna otra sede mundialista ofrece una red tan amplia de espacios públicos gratuitos para seguir los partidos y participar en los festejos”, destacó la mandataria en conferencia.
Un gol definitivo a favor del actual modelo de gestión gubernamental.
Paseo de la Reforma asumirá nuevamente su rol como arteria principal de la euforia. Si bien el Ángel de la Independencia permanece inamovible en el imaginario colectivo como el epicentro del desahogo emocional, la seguridad de la afición depende hoy de una distribución equilibrada del festejo por los diversos cuadrantes urbanos.
La videovigilancia en este perímetro emblemático cuenta con 38 cámaras del C5 respaldadas por siete altavoces de alerta y ocho botones de auxilio inmediato, además de la operación ininterrumpida y bilingüe de las líneas 9-1-1, 089, *765 y 55 5036 3301 contra la extorsión.
De manera paralela, en la última milla del Estadio Ciudad de México se dispone de 556 cámaras instaladas en 231 puntos, reforzadas con la presencia de unidades C2 Móvil para resguardar la seguridad de quienes asistan al Estadio.
Esta arquitectura institucional involucra de manera transversal a las dependencias de seguridad y protección civil, sumando activamente a las secretarías de Cultura y Medio Ambiente. En este complejo ecosistema de gobernanza metropolitana, 30 mil servidores públicos velarán por la paz.
Hoy la capital someterá a prueba su estrategia logística ante una marea humana formidable. Otro Mundial es posible cuando la alegría colectiva se cuida y se organiza.
@guerrerochipres
