Tras semanas de estancamiento, Estados Unidos ha reanudado la ayuda militar y el intercambio de inteligencia con Ucrania. La decisión se tomó tras negociaciones en Yeda, Arabia Saudita, donde funcionarios ucranianos, encabezados por Andriy Yermak, jefe de gabinete del presidente Volodímir Zelenski, se reunieron con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el asesor de Seguridad Nacional, Mike Waltz. En el encuentro, Kiev aceptó un cese de hostilidades de 30 días, condicionado a que Moscú haga lo mismo. Sin embargo, el Kremlin aún no ha dado una respuesta.
El restablecimiento del apoyo estadounidense, que suma 120 mil millones de dólares desde 2022, ocurre tras el tenso encuentro del 28 de febrero entre Zelenski y el presidente Donald Trump en la Oficina Oval. Tras el choque, la administración estadounidense suspendió la asistencia militar y el intercambio de inteligencia, debilitando la posición de Ucrania. La pausa permitió a las tropas rusas avanzar, especialmente en la región de Kursk.
Con la reanudación del respaldo militar, la Casa Blanca confirmó que los envíos de armas, incluidos sistemas previamente aprobados bajo la administración Biden, se reactivarán de inmediato. Polonia, pieza clave en la distribución de la ayuda, aseguró que su centro logístico en Rzeszów-Jasionka está listo para recibir los insumos. Desde Washington, Trump celebró la decisión de Kiev y mostró disposición a dialogar con Vladímir Putin, recordando que “para bailar tango hacen falta dos”.
Sin embargo, el Kremlin ha rechazado treguas temporales en el pasado, alegando que solo permitirían a Ucrania rearmarse. Rusia insiste en que cualquier acuerdo debe incluir garantías de seguridad a largo plazo y el reconocimiento de las regiones ocupadas como suyas.
Desde Europa, cuyos países en conjunto han destinado más de 140 mil millones de dólares en ayuda a Ucrania desde 2022, el primer ministro británico, Keir Starmer, consideró el posible cese al fuego como un “avance notable”, mientras que el presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó que “la pelota está en la cancha de Rusia”.
Además, Washington y Kiev retomaron conversaciones sobre el acceso estadounidense a los minerales estratégicos de Ucrania, un acuerdo que había quedado en pausa tras el choque entre Trump y Zelenski. De concretarse, el pacto permitirá a Estados Unidos acceder a reservas clave de tierras raras, un esquema esencial para la economía de ambos países, pero, sobre todo, para la seguridad de Ucrania.
