En las áreas de seguridad de los gobierno de Enrique Peña Nieto y Miguel Ángel Mancera, hay una alerta que se extenderá, si las cosas no cambian, hasta el miércoles, que es cuando les han llegado las señales desde el Senado que se votará la Reforma Energética. La alerta es ante la posibilidad de que estalle la violencia en el cerco que Morena y organizaciones sociales tienen en esa cámara. Hasta ahora sólo ha habido conatos de violencia, pero ya están listos los dos perímetros de seguridad: granaderos del DF, en la primera línea callejera; Policía Federal, en el blindaje al recinto federal.
La batalla paralela que tiene el PAN con la Secretaría de Relaciones Exteriores a la que le bloquearon las ratificaciones de nombramientos de embajadores y cónsules en Europa y América Latina que estaban previstos para el lunes y martes pasados, ya fue aprovechado por el coordinador panista, Jorge Luis Preciado, para que en esta época de Navidad para su partido, consigan que en los nuevos nombramientos se incluyan algunos de sus cuadros prominentes, como algunos ex gobernadores y ex secretarios de Estado que quisieran cobrar en el Servicio Exterior.
Las cosas en Chihuahua no andan muy bien que digamos para el gobernador César Duarte. Dicen los que saben que el problema tiene que ver con las finanzas estatales, donde están comenzando a aparecer algunos hoyos que están comenzando a causar preocupación. El anterior gobernador José Reyes Baeza dejó el poder estatal en 2010 con una deuda de siete mil millones de pesos, pero tres años después, ya se había elevado en 94%. Malas señales para quien quiere construir una candidatura presidencial para 2018.
Tiene razón Marta Sahagún cuando se ríe de que le preguntaran sibilinamente que para conquistar a Vicente Fox usó toloache. La pregunta estuvo en el contexto de su conquista cuando Fox ya era Presidente, por lo que tiene razón la señora Marta en dos sentidos. No fue ni en ese periodo, ni le dio ninguna poción amorosa. Su relación personal surgió en Guanajuato, cuando Fox era gobernador y sólo concretó formalmente en Los Pinos. Pareja eran desdeendenantes, y para que no desentonara, dicen los que saben, hasta ropita le compraban. Cuando llegó a la Presidencia, claro que sí, eso cambió.
