Más allá las innegables repercusiones y consecuencias que, en el ámbito interno y en lo que refiere a sus relaciones con otros países, tendrá la avasalladora victoria de José Antonio Kast en las pasadas elecciones en Chile, lo cierto es que para la administración federal, que supuestamente lidera la impuesta Claudia Sheinbaum, tal resultado no sólo exhibe un fracaso más de la izquierda populista a nivel regional sino que, y más importante aún, da paso a un virtual aislamiento de México y su Gobierno a nivel Latinoamérica.
Esto, como resultado de que tras las sonadas victorias que en los últimos meses han consumado las “derechas”: igual en Bolivia con Rodrigo Paz, que en Ecuador, con Daniel Noboa, en Perú y, de manera incuestionable, en Argentina con el siempre controversial Javier Milei a la cabeza, sólo quien no quiera aceptarlo cuestionará la afirmación de que tras los últimos comicios regionales el lopezobradorismo quedó prácticamente relegado y “fuera de foco”.
¿Qué no? Ahí para probarlo está el resultado de las elecciones más recientes a nivel regional donde la 4T y sus cuestionables “porras” no pueden exhibir más aliados que los gobiernos de Nicaragua, Cuba y Venezuela, liderados por dictadores asesinos de la talla de Daniel Ortega Saavedra, Miguel Díaz-Canel o el impresentable Nicolás Maduro que, valga destacar, en cualquier momento será exhibido en una prisión norteamericana. Aliados realmente democráticos entonces de Morena y su administración de turno sólo el de Brasil donde con todo, Luiz Inácio Lula da Silva insiste en exhibirse como un comprometido defensor de la libertad y el respeto a los derechos ciudadanos, aunque en ocasiones no lo consiga.
Pensar entonces que la izquierda populista que en cierto modo encabeza hoy la acción de la administración mexicana a nivel federal, representa un movimiento exitoso, ejemplo para los gobiernos de otras latitudes a nivel regional es, en el mejor de los casos, un desacierto mayúsculo o peor una mala broma que, vale decirlo, abre las puertas a la esperanza de que pronto las cosas comiencen a cambiar y den paso al restablecimiento de la derruida democracia local y la recuperación de la libertad y respeto a sus derechos por parte de la ciudadanía a nivel país. A la vista de un nuevo año, ese es nuestro mejor deseo.
Ante el inminente inicio del período vacacional de Navidad, esta columna dejará de aparecer en nuestras páginas desde hoy y hasta el miércoles 7 de enero en que volveremos a encontrarnos con otro asunto De Esencia Política.
@EnriqueAranda_P
