El deporte adaptado en México ha encontrado en el Parataekwondo una de sus disciplinas más sólidas y laureadas en el panorama internacional.
Este estatus de potencia mundial responde a un proceso de trabajo estructurado, disciplina y, de manera muy especial, a la visión estratégica de un cuerpo técnico liderado por entrenadoras con la máxima exigencia del alto rendimiento.
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De cara al ciclo rumbo a los Juegos Paralímpicos de Los Ángeles 2028, el equipo nacional cuenta con el liderazgo de dos referentes históricas del taekwondo mexicano: María del Rosario Espinoza y Jannet Alegría.
Ambas excompetidoras han volcado su trayectoria y conocimiento en la formación de los paraatletas del país.

Por un lado, María del Rosario Espinoza aporta el temple y la maestría de quien conquistó el podio en tres ediciones consecutivas de Juegos Olímpicos (oro en Pekín 2008, bronce en Londres 2012 y plata en Río 2016).
Su presencia en el banquillo representa una guía inestimable en términos de estrategia, mentalidad ganadora y manejo de la presión en las grandes citas.
A su lado, Jannet Alegría aporta una destacada visión técnica tras su brillante etapa como competidora internacional, donde destacan su quinto lugar en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y múltiples podios continentales.

Alegría ha sido clave en la estructuración de las metodologías de entrenamiento que han llevado al equipo mexicano a posicionarse en los primeros planos de los campeonatos mundiales y torneos paralímpicos.
La combinación de estas dos figuras al frente del proyecto asegura no solo el desarrollo metodológico del Parataekwondo mexicano, sino también un relevo generacional firme para mantener a la delegación azteca en lo más alto del podio durante las próximas competencias internacionales.
