Maricarmen Cortés

Tal y como se esperaba, en la primera reunión trilateral del T-MEC, Jamieson Greer titular de la USTR, anunció que Estados Unidos no aceptó renovar el T-MEC por 16 años más, hasta 2042, como pidieron México y Canadá.

Desde luego el siempre optimista Marcelo Ebrard, secretario de Economía y el subsecretario de Comercio Exterior, Luis Rosendo Gutiérrez, prefieren ver el vaso medio lleno por varios motivos: porque ya se daba por hecho la decisión de Trump y el mercado lo daba por descontado; porque Estados Unidos puede optar en cualquier momento denunciar o salirse del T-MEC con tan sólo avisar con 6 meses de anticipación, pero decidió que seguirá el tratado durante 10 años más, hasta el 2036 con revisiones anuales; porque en cualquier revisión anual los 3 países pueden decidir renovarlo por 16 años más: porque se mantiene la fecha del 20 de julio para  iniciar ahora sí formalmente la revisión del T-MEC; porque Estados Unidos gracias a la labor de Ebrard y su equipo, redujo de 57 a 14 los temas que se revisarán, y porque México es el país con un mejor trato arancelario.

Sin embargo, yo creo que el vaso está medio vacío. En primer lugar por la incertidumbre que generan las revisiones anuales del T-MEC y más mientras Trump siga en el poder porque en cualquier momento puede cambiar de opinión, amanecer de malas e imponer aranceles violando el T-MEC que en principio implicaría un comercio trilateral con cero aranceles, y amenazar con salirse del Tratado.

En segundo lugar, porque Greer dejó claro en su comunicado que el T-MEC continúa pero pendiente de que se corrijan fallas como el déficit comercial. Una de las principales quejas de Trump sobre el T-MEC desde su primer mandato es el alto déficit comercial con México, de más de 190,000 mdd, y que no se han generado más empleos en Estados  Unidos.

Y en tercer lugar porque el déficit se ha incrementado a pesar de los aranceles y Estados Unidos presiona con reglas de origen más estrictas principalmente en la industria automotriz que es hoy la más afectada por los aranceles bajo la sección 232.

Propuestas de Ebrard para frenar incertidumbre

La incertidumbre es un freno para la inversión tanto nacional como extranjera que Ebrard buscará frenar en la reunión del 20 de julio a través de dos vías: la primera es acotar los temas que serán revisados y aquí sí hay buenas noticias porque Estados Unidos la redujo a 14 y México a 13.

La segunda vía para frenar la incertidumbre es que se acuerden los procesos de revisión por ejemplo que no se permita incluir nuevos temas cada año o cada vez que se le ocurra a Estados Unidos y establecer un plazo para terminar con la revisión que seguramente será hasta fin de año después de las elecciones de medio término en noviembre en Estados Unidos.

No hay todavía fecha para una nueva reunión para revisar el T-MEC ni cuándo se incorporará Canadá pero en la trilateral en la que por cierto Greer trató mejor a Ebrard que a LeBlanc, quedó claro que ni México ni Canadá tienen temas bilaterales pendientes en el marco del T-MEC.

Industria Automotriz y  el impacto de la 232

Ebrard intenta convencer a Trump que endurecer las reglas de origen como pretende en la industria automotriz es contradictorio con la propuesta de reducir la dependencia de Estados Unidos frente a China, porque México es la mejor opción para sustituir a China como exportador.

En la lista de los 13 temas que México incluye en la revisión, están en forma prioritaria eliminar los aranceles 232 de 25% al acero y aluminio que afectan principalmente a la industria automotriz; las reglas de origen que Estados Unidos pretende elevar y disminuir el contenido de insumos chinos; y que no nos imponga nuevos aranceles con la sección 301.

Las cifras de comercio exterior al cierre de mayo que reportó el INEGI reflejan el impacto de la sección 232 porque mientras las exportaciones totales de México a Estados Unidos crecieron 23.5% en los primeros cinco meses del año, las automotrices disminuyeron 4.8% y las no automotrices crecieron 36.2%.

La AMIA tras oficializarse la decisión de Greer, emitió un comunicado en el que lamentó que no se haya renovado el T-MEC por 16 años más y que no se reconozca el exitoso proceso de integración regional desde hace 30 años mientras que el CCE en un tono de vaso medio lleno, minimizó la incertidumbre porque ya se había descontado que habría revisiones anuales durante 10 años y porque seguirá el T-MEC.

Oscar Levín Coppel

Mi más sincero pésame a la familia de Oscar Levín Coppel en especial a su hijo Julián quien estaba al frente de Comunicación Social en CiBanco. Levín Coppel tuvo una amplia trayectoria como político y funcionario público en el sector financiero. Fue presidente de Condusef, director de la Casa de Moneda; vocal del IPAB y ocupó varios cargos en la SHCP. Un ameno e inteligente conversador, siempre amable y abierto a los medios. Descanse en paz.

 

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