Comenzó la segunda parte de la Temporada Grande en la Plaza México. La empresa anunció carteles interesantes que han sido criticados por alguna parte del público y la prensa especializada. Que faltan todas las figuras actuales, sin duda, pero tenemos la impresión que la empresa ha apostado por los toreros que apodera y por toreros jóvenes que deben estar llenando en unos años el vacío que dejen las actuales figuras. Muy probablemente las entradas no serán las mejores, como ocurrió la tarde del domingo, cuya entrada fue muy muy floja, pero estará en los toreros demostrar sus ganas de ser figuras y trascender en la difícil profesión de ser torero. Me consta los esfuerzos que tienen que hacer los jóvenes toreros que están buscando un lugar en la fiesta ya no digamos para aparecer en carteles sino también para tentar y entrenar. Esperemos pues que esta segunda parte del serial sirva para descubrir una nueva promesa o bien para consolidar en definitiva a quienes van más adelantados. Se lidió un encierro de Caparica para Jerónimo, Juan Pablo Llaguno y Antonio Lomelín que confirmó su alternativa. El ganado muy bien presentado, con complicaciones para los de a pie destacando el tercero y el cuarto.
Jerónimo reapareció gustándose con el capote en sus dos astados. Con su primero, con la muleta estuvo variado y valiente ante un toro complicado. Pinchó en lo alto después dejó una entera y dio una vuelta protestada. Con su segundo se gustó mucho más realizando un trasteo del agrado del tendido, llena de detalles, una faena de más a menos que fue clamorosamente premiada con una oreja. Comunicación entre público y torero.
Juan Pablo Llaguno estuvo muy valiente, con su primero un tío muy bien puesto que lo hizo volar por el aire, no tuvo una mala caída lo que le permitió terminar la lidia. Saludo en el tercio. Con su segundo hubo poco acoplamiento y no transmitió al tendido. Silencio.
Con el de su confirmación Lomelin lució rematando bien con el percal, con la muleta el toro se movió pero no lo dejó estar, plasmó algunos detalles y una estocada entera, escuchó un aviso y se fue en silencio. Con el sexto de la tarde Lomelin realizó una faena de altibajos a un toro que le ha faltado romper a bueno, destacó una tanda por izquierda bien rematada. Finalizó con ajustadas manoletinas. Mató de entera caída. Le faltan corridas para ver su capacidad. Saludo en el tercio.
JMSJ
