Diez integrantes de un cuerpo policial de elite de Tamaulipas fueron detenidos y entregados a la fiscalía federal por presuntos vínculos con el Cártel del Golfo, en el caso de la trampa que llevo al homicidio del jefe de investigación de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, Salvador de Haro Muñoz, el pasado lunes.
En un comunicado, la Secretaría de Seguridad Pública del Estado indicó que detuvo y entregó a la Procuraduría General de la República (PGR) a 10 elementos de la Policía Estatal Acreditable por sus presuntos lazos con un grupo criminal que opera en Ciudad Victoria, capital del estado.
Precisó que al momento de su detención, los policías se encontraban a bordo de dos patrullas de la corporación en un sector fuera del área de vigilancia que tenían asignada.
"Las primeras indagatorias establecen que existen indicios de que los policías estatales están coludidos con un grupo delincuencial, por lo que se procedió a su detención y se les consignó ante la representación social federal para que se les determine la responsabilidad que corresponda", acotó.
En octubre del año pasado, la Secretaría de Seguridad Pública estatal informó que los 43 municipios de Tamaulipas ya contaban con presencia de elementos de la nueva Policía Estatal Acreditable para "brindar seguridad y tranquilidad a los habitantes".
Señaló que los agentes "aprobaron previamente los filtros de control de confianza para desempeñar sus funciones con estricto apego a los derechos humanos, pero sobre todo con la voluntad de servir y proteger a la sociedad".
Las fuerzas federales mexicanas han reforzado en los últimos días su presencia en Tamaulipas, estado fronterizo con Estados Unidos que ha visto en semanas recientes un repunte de la violencia relacionada con el crimen organizado.
Tamaulipas ha sido por años escenario de violentos choques entre grupos del crimen organizado, principalmente el cártel del Golfo y los Zetas, y entre los delincuentes y las fuerzas de seguridad.
