Desde 1952 y hasta 2026 hay al menos 777 mujeres en Puebla que siguen desaparecidas; 28 por ciento de ellas tenían entre 15 y 19 años.
Quadratín

Desde 1952 y hasta 2026 hay al menos 777 mujeres en Puebla que siguen desaparecidas; 28 por ciento de ellas tenían entre 15 y 19 años, según el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED).

Para Shanik Amira David George, coordinadora de Proyectos Académicos y responsable del Observatorio Con los Ojos Abiertos de la Universidad Iberoamericana de Puebla (Ibero), una buena parte de las mujeres desaparecidas son víctimas de trata de personas y feminicidios.

Este dato lo confirma el informe Trata de personas y desaparición en la Sierra Norte de Puebla, publicado en 2024. Documenta que en municipios de esta región, como Huauchinango, las mujeres indígenas son víctimas de desaparición forzada con fines de explotación sexual en Veracruz, Tlaxcala, Tabasco o Estados Unidos.

“Creo que algo particularmente preocupante cuando hablamos de desaparición de mujeres en Puebla, algo que no hay que dejar pasar, es que quienes más desaparecen son niñas y adolescentes, o sea, de entre diez y 14 años”, señala en entrevista.

Las buscan colectivos

El Colectivo Voz de los Desaparecidos Puebla da seguimiento, por ejemplo, a los casos de María Fernanda Hernández García, de tres años, desaparecida en 2013 en San Andrés Cholula; Nathalia Eileen Lima Apreza, también de tres años, desaparecida en 2024 en el municipio de Puebla, y el de Michell Palacios Medina, de ocho años, desaparecida en 2017 en San Francisco Totimehuacan.

Ellas son algunas de las 155 niñas y adolescentes que siguen desaparecidas entre los 0 y 14 años.

“Los avances en el fondo de cada caso son nulos en general, pues la Fiscalía carece hasta de lo más básico, como es una línea de investigación. Los avances, como dice la Fiscalía, se reducen a oficios administrativos, pero nada en concreto que lleve a encontrar a las víctimas”, comentó el Colectivo Voz de los Desaparecidos.

Detrás de cada boletín de búsqueda hay una historia y una familia entera aún lucha para que su hija, madre o pareja regrese a casa. /Quadratín

Cifras negras, integradas por mujeres indígenas

El informe Trata de personas y desaparición en la Sierra Norte de Puebla (2024) encontró que en municipios como Huauchinango, Tlaola y Chiconcuautla, al ser lugares con alta marginación y con una importante población indígena. Las adolescentes, mujeres jóvenes e incluso familias enteras, son víctimas de desaparición forzada bajo hasta seis modalidades distintas de trata: por condición de siervo, para explotación sexual y laboral, con fines de actividades delictivas, matrimonio forzado y adopción ilegal.

Según el estudio, otro factor importante que dificulta la denuncia de este tipo de desapariciones es que presuntamente la policía municipal está coludida con grupos criminales o tratantes.

Shanik Amira, académica de la Ibero, opina que las ausencias “voluntarias” nunca son porque sí, siempre hay un tema detrás de la huida de una mujer o una adolescente.

“La gente no se va de su casa nada más porque sí. Puede que haya gente que sí. O sea, te vas de tu casa porque hay una condición en tu casa que te tiene en riesgo, puede ser que seas víctima de violencia familiar”, comentó la experta.

Según el Informe de Incidencia delictiva de delitos contra la mujer y llamadas al 911 con corte al 31 de diciembre de 2025, Puebla fue la quinta entidad a nivel nacional con más incidentes contra la mujer, octavo en violación simple y décimo en violencia intrafamiliar y de pareja.