Tortugueros logran la protección de 100 nidos de tortuga laúd en costas de Michoacán.
Foto: Comespo | Tortugueros logran la protección de 100 nidos de tortuga laúd en costas de Michoacán.

En medio del clima de inseguridad que recorre al Pacífico mexicano, los campamentos tortugueros de la costa michoacana han logrado un hito de supervivencia: la protección de 100 nidos de tortuga laúd (dermochelys coriacea), la especie marina más grande del mundo y actualmente en peligro crítico de extinción.

Este esfuerzo, liderado por comunidades locales y coordinado por la Comisión de Pesca del Michoacán (Compesca), representa un acto de resistencia civil en una región donde el activismo —ya sea humanitario o ambiental— se mueve bajo el acecho del crimen organizado. Los tortugueros michoacanos mantienen el monitoreo en las playas de Aquila, Coahuayana y Lázaro Cárdenas.

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Ramón Hernández Orozco, director de la Compesca, destacó que este logro es fruto de jornadas exhaustivas de vigilancia y observación.

Además, la labor no es sencilla: implica patrullajes nocturnos para proteger los nidos del saqueo y trasladar los huevos a zonas de resguardo hasta su eclosión, especialmente en la playa de Mexiquillo, uno de los cinco santuarios más importantes del país para esta especie, la presencia de los voluntarios es el único muro entre la vida y la extinción.

La temporada de anidación, que es de noviembre a febrero, coincide con periodos de alta tensión territorial. Para los activistas, el riesgo es triple: enfrentar las inclemencias naturales y la presencia de grupos armados que utilizan las zonas costeras como rutas estratégicas y las minas.

Un ciclo de vida

Se espera que las arribazones continúen hasta febrero y las liberaciones de crías sean en marzo. Este ciclo es vital para fortalecer la supervivencia de la especie.

La protección de estos 100 nidos muestra la efectividad de la Compesca y de los voluntarios por la preservación. Sin embargo, aseguran que urge una estrategia de seguridad que limpie los territorios de la influencia criminal y proteja la biodiversidad de Michoacán.

Los tortugueros michoacanos mantienen el monitoreo en las playas de Michoacán.
Foto: Comespo | Los tortugueros michoacanos mantienen el monitoreo en las playas de Michoacán.  

Testimonios del activismo

Las voces del riesgo de este activismo se han dejado escuchar desde años atrás. Los voluntarios han denunciado que trabajan "con las uñas" y bajo una vulnerabilidad total.

Alonso Ramírez, del campamento tortuguero El Habillal, en Lázaro Cárdenas denunció a la prensa local en octubre del año pasado que “caminar la playa de noche es una moneda al aire; no sabes con quién te vas a topar en la oscuridad"; falta vigilancia de la Marina o del Ejército.

Por su parte, pescadores y brigadistas de la costa-sierra (Aquila y Coahuayana), donde está Mexiquillo, han reportado que la presencia de "civiles armados", en las brechas que conducen a las playas de anidación de la laúd, ha forzado a que los monitoreos se hagan de forma más rápida y menos frecuente.

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Datos sobre la tortuga laúd

1,200 metros es la profundidad que alcanza, superior a la de cualquier reptil y muchos mamíferos.

Su sexo depende del calor que reciba el nido durante la incubación: arriba de 29.5°c da hembras y debajo de 29.5°c, machos.