La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, responsabilizó al Gobierno federal y a Morena de la crisis de confianza internacional que enfrenta México.
Aseguró que la protección a funcionarios señalados por presuntos vínculos con el crimen organizado colocó al país en una situación que incluso ha derivado en discusiones sobre posibles intervenciones extranjeras y riesgos para el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Maru Campos a favor de la soberanía
También, afirmó que las conversaciones que se desarrollan en la Unión Americana sobre acciones unilaterales contra los cárteles y sobre la permanencia del acuerdo comercial no surgieron de manera espontánea, esto a través de un mensaje difundido en redes sociales.
“Estoy totalmente en contra de cualquier intervención militar unilateral en México. Mi compromiso con la soberanía de mi país es total y no admite matices”, expresó.
Empero, señaló que la defensa de la autonomía no puede utilizarse para justificar la impunidad y afirmó que el principal riesgo para el país proviene de la falta de acciones contra servidores públicos presuntamente relacionados con organizaciones criminales.
“La patria no se defiende con discursos; se defiende haciendo cumplir la ley y fortaleciendo el Estado de derecho”, afirmó.
La gobernadora acusó al Gobierno Federal de negarse a procesar a funcionarios señalados por presuntos vínculos con el narcotráfico y advirtió que esa situación ha debilitado la confianza internacional hacia México, por tanto, pidió la entrega inmediata del gobernador Rocha Moya.

Asimismo, sostuvo que una eventual afectación al T-MEC o una incursión extranjera en territorio nacional serían consecuencia de la política de protección a funcionarios acusados de mantener nexos con el crimen organizado.
Finalmente, llamó a las autoridades federales a fortalecer el Estado de derecho y a investigar los señalamientos existentes, al advertir que lo que está en juego es la seguridad, la libertad y la estabilidad económica de millones de familias mexicanas.
