Organizaciones civiles y habitantes de comunidades cercanas al relleno sanitario de Chiltepeque, Puebla, denunciaron una crisis ambiental y de salud pública, al advertir un aumento de casos y muertes por cáncer en pueblos como Santo Tomás Chautla, situación que atribuyen a la contaminación generada por la filtración de lixiviados tóxicos.
Durante una rueda de prensa, representantes de colectivos dieron a conocer un boletín de denuncia ciudadana en el que califican el sitio como una “catástrofe ambiental” resultado de más de tres décadas de manejo negligente.
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De acuerdo con los denunciantes, los lixiviados han contaminado de manera irreversible los mantos freáticos, el río Alseseca y la Laguna de Valsequillo, lo que ha impactado directamente en la salud de la población y en la seguridad de las tierras de cultivo.
Señalaron que especialistas han documentado que la cercanía a rellenos sanitarios y el contacto con aguas contaminadas eleva la incidencia de cáncer, debido a la presencia de metales pesados y sustancias cancerígenas como arsénico, cadmio, cromo, níquel y plomo.
El representante Darinel Keller, integrante del colectivo Yo Seré su Voz por los Animales y Medio Ambiente, expuso casos de menores que han fallecido por cáncer, así como de niños que han nacido con deformaciones o mutaciones.
Añadió que no sólo las personas están en riesgo, sino también los animales que beben de estas aguas contaminadas, en los que se han documentado tumores.

Miles de afectados
Los colectivos estiman que al menos 400 mil personas que viven en el trayecto de los lixiviados están expuestas a esta contaminación. Interponen denuncia en Profepa por el relleno sanitario.
En este contexto informaron que el pasado 16 de enero de 2026 presentaron una denuncia popular ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), tras tres años de documentación e investigación.
En ella exigen la clausura total y definitiva del relleno sanitario de Chiltepeque, así como la remediación ambiental del sitio, lo que incluye el retiro de residuos peligrosos de origen industrial y biológico-infecciosos.
La denuncia también solicita que las autoridades obliguen a realizar un estudio científico del daño ambiental y a ejecutar un plan de saneamiento para los ecosistemas afectados, además de un proyecto específico para atender la contaminación por lixiviados y su impacto en el río Alseseca y la Laguna de Valsequillo.
Asimismo, piden que el sitio se declare “Pasivo Ambiental” para que el Gobierno federal asuma la remediación y que el problema se incluya en el Plan Hídrico 2025.
Los habitantes y colectivos advirtieron que vivir cerca de Chiltepeque ha derivado en una crisis de salud caracterizada por enfermedades crónicas, trastornos neurológicos y diversos tipos de cáncer, por lo que insistieron en que la situación ya no puede ser tratada como un conflicto local, sino como un problema de alcance nacional que pone en riesgo el derecho humano a un entorno sano.
