Brigadas interinstitucionales, vecinos y especialistas del Parque Ecológico Zacango, reforzaron el operativo de localización del jaguar en el fraccionamiento Rancho San Diego, en el municipio de Ixtapan de la Sal, Estado de México.
El felino, que se encuentra suelto desde hace unas semanas, es buscado con drones y vigilancia permanente por parte de personal de la Secretaría de Seguridad del Estado de México (SSEM), Protección Civil y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
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Registran paso de jaguar por complejo habitacional
El primer registro del felino ocurrió el pasado 20 de julio, mediante las cámaras de seguridad del complejo habitacional, aunque el despliegue coordinado con tecnología aérea se oficializó una semana más tarde, lo que permitió que el animal se desplazara libremente por el perímetro.
De acuerdo con testimonios recientes, los residentes del fraccionamiento adquirieron dispositivos con sensores infrarrojos y paneles solares para colocarlos en puntos clave con el propósito de monitorear el área las veinticuatro horas del día, sin necesidad de realizar patrullajes terrestres constantes.
Las cámaras trampa facilitan la detección oportuna de movimientos nocturnos en zonas boscosas y terrenos colindantes donde la vegetación facilita el ocultamiento de especies silvestres de gran tamaño.
Las recomendaciones emitidas por los especialistas del Parque Ecológico Zacango a la población local incluyen mantener iluminación constante en patios, asegurar puertas y ventanas, y evitar dejar mascotas desatendidas en espacios exteriores durante la noche.
Cualquier rastro o avistamiento debe notificarse de inmediato a las líneas de emergencia para evitar acciones particulares que pongan en riesgo a los ciudadanos o ahuyenten al animal.
Extienden rastreo
Las labores de rastreo se extendieron hacia las comunidades de San Andrés y Portezuelos debido a sus características geográficas de caminos rurales, áreas boscosas y terrenos abiertos que funcionan como probables refugios temporales.
La capacidad de desplazamiento nocturno de un felino de esta magnitud permite recorrer varios kilómetros sin la necesidad de atravesar zonas urbanizadas densamente pobladas.
La continuidad entre barrancas y zonas con vegetación densa ofrece al ejemplar vías naturales de escape desde el complejo habitacional hacia espacios silvestres menos transitados por personas.
Los equipos de rescate inspeccionan senderos y veredas en estas localidades para ubicar rastros biológicos que confirmen la ruta actual del animal.
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No es un caso aislado
Reportes oficiales indican que la presencia de felinos silvestres en zonas habitadas del Estado de México ha generado atención institucional reciente tras casos similares documentados en demarcaciones como Valle de Bravo y Tlalmanalco durante las últimas semanas.
La fragmentación de los corredores biológicos y la cercanía de asentamientos humanos con zonas boscosas incrementan la probabilidad de incursiones de fauna silvestre en áreas urbanas o residenciales.
Las dependencias estatales mantienen una vigilancia constante en los municipios con antecedentes de avistamientos, para coordinar el manejo adecuado de los ejemplares y salvaguardar el equilibrio ecológico en la región.
Las brigadas especializadas continúan operando de manera indefinida hasta lograr la captura y reubicación segura del jaguar.
