Si para el próximo 17 de octubre Barack Obama no logra destrabar el pleito político que mantiene con los republicanos en dentro y fuera del Congreso de Estados Unidos, habrá un efecto catastrófico en los mercados financieros, que llevarán al mundo a experimentar eventos de la magnitud de la crisis de 2008 o algo peor.
Lo anterior lo advirtió ayer en un reporte el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, en el que se recuerda que esa nación nunca ha fallado en sus obligaciones.
“Un default sería algo sin precedentes y tiene el potencial de ser catastrófico”, dice el texto The Potential Macroeconomic Effect of Debt Ceiling Brinkmanship. “Los mercados del crédito se pueden congelar, el valor del dólar puede hundirse, las tasas de interés de Estados Unidos se pueden ir a los cielos, los contagios negativos reverberarán alrededor del mundo y podría presentarse una crisis financiera y recesión que harán eco a los eventos de 2008, o a algo peor”.
El presidente de Estados Unidos ayer insistió en que el Congreso debe aumentar el techo de la deuda del país antes de que se alcance su tope el próximo 17 de octubre, ya que de lo contrario Estados Unidos entraría en suspensión de pagos.
"Estados Unidos es el centro de la economía mundial y si lo echamos todo a perder, el mundo entero sufrirá consecuencias". dijo Obama, después de que el Departamento del Tesoro emitiera su informe.
Estados Unidos vivió ayer su tercer día de paralización parcial de la Administración federal después de que el 1 de octubre comenzara el año fiscal 2014 sin que las cámaras lograran un acuerdo presupuestario, lo que ha afectado a más de 800 mil empleados federales que en estos días están sin empleo ni sueldo.
Los republicanos se negaron a aprobar una resolución temporal para evitarlo, como venía ocurriendo desde 2009, a menos que se eliminen las asignaciones para la ley de reforma sanitaria que Obama promulgó en 2010 y cuya constitucionalidad ha sido avalada por el Tribunal Supremo.
Además de la suspensión laboral de cientos de miles de trabajadores, la paralización afecta a parques nacionales, museos e incluso a empresas contratistas del Gobierno.
El último episodio de este tipo ocurrió hace 17 años, durante la presidencia del también demócrata Bill Clinton, parálisis que en aquel entonces se prolongó durante 21 días.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, calificó de "misión crítica" la pronta solución de la crisis fiscal que provocó el cierre del Gobierno y amenaza con la suspensión de pagos el 17 de octubre.
"Es una misión crítica que esto se resuelva lo antes posible", subrayó Lagarde en una conferencia en la Universidad de George Washington ante un grupo de estudiantes.
"El fracaso a la hora de elevar el techo de deuda sería mucho peor, y podría dañar seriamente no solo la economía estadounidense, sino toda la economía global", subrayó la exministra de Finanzas de Francia sobre la hipotética entrada en suspensión de pagos por Estados Unidos.
Las advertencias fueron minimizadas en México.
“Ni Obama sabe que va a pasar”, dijo el presidente de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), Luis Téllez. “Sería aventurado decir que va a pasar con esto. Este es una asunto tan importante que se va a resolver. Lo que los mercados esperan es que se resuelva más temprano que tarde”.
Sin embargo, Téllez dice que entre más tiempo tarden en llegar a una solución, más incertidumbre generan.
En ese sentido, ayer la BMV perdió 1.11%, siguiendo el mismo comportamiento que el Dow Jones, que retrocedió 0.90%, y del Nasdaq, que cayó 1.07%.
“El tema más importante tiene que ver con el techo de endeudamiento. Si no hay un aumento, el gobierno deja de pagar deudas y viene un default técnico, pero este escenario es tan catastrófico que no es creíble”, dijo a 24 HORAS Eduardo Ávila, subdirector de análisis de Grupo Financiero Monex. “La información que se maneja a nivel gobierno es de generar impacto en medios para propiciar presión para que los congresistas tengan mayor capital político para efectuar sus negociaciones”.
No obstance, Sergio Kurczyn, director de estudios económicos de Grupo Financiero Banamex, aceptó en entrevista que en la eventualidad de que Estados Unidos deje de pagar, los mercados entrarán en pánico.
“Tipo lo que ocurrió con la quiebra de Lehman Brothers el 15 de septiembre del 2008 o con las probabilidades de que saliera Grecia del euro en septiembre del 2011”, explicó el experto.
Lo que Kurczyin se imagina que ocurrirá es que la presión de los mercados sobre el Partido Republicano va a ser suficiente para que John Boehner (presidente del partido en la Cámara de Representantes) haga una consulta sobre el límite de la deuda y esta sea aprobada después de unas horas de que los mercados enloquezcan.
“Mientras más horas y más días, podrían cambiar los efectos. Para las primeras horas, podría ocurrir lo que ocurrió con Lehman Brothers. Los precios de los activos en las bolsas cayeron, las monedas de los países como México se depreciaron fuertemente, pero el punto paradójico es que cuando un país tiene problemas o no quiere pagar su deuda, las tasas de interés suben”, agregó el representante de Banamex.
Al cierre de la sesión cambiaria de este jueves en bancos de la ciudad de México, el dólar libre ganó terreno frente a la moneda mexicana, al venderse en 13.48 pesos, 18 centavos más comparado con la víspera, mientras que se adquirió en un mínimo de 12.68 pesos.
Asimismo, el euro avanzó 23 centavos respecto al cierre de la jornada de ayer, y se ofreció hasta en 18.28 pesos, mientras que el yen se ofertó en un máximo de 0.138 pesos por unidad.
“Lo que esperaría es que a medida que nos acerquemos al 17 de octubre, las tasas de interés van a bajar en Estados Unidos y van a subir las de México, se va a depreciar el peso y va a caer la Bolsa de Valores. Eso es lo primero que va a ocurrir poco a poco. Si llegáramos al evento y le doy muy pocas probabilidades, el 5% de probabilidades que efectivamente no se suba el límite de deuda y puede haber un default de la deuda al menos unas horas. En ese caso, veríamos una caída de la Bolsa y una depreciación del peso, similares a las que vimos en 2011 o el 16 de septiembre del 2008”, dijo Kurczyin.
Eduardo Ávila, subdirector de análisis de Grupo Financiero Monex, remata:
“Es impacto político, es casi como si se amenazarán con cortarse las piernas. No pueden hacer eso”.
