WASHINGTON. Hillary Clinton defendió su legado como secretaria de Estado y en especial su debilidad por "causas suaves", como los derechos de la mujer y la ayuda al desarrollo, y pronosticó que EU "seguirá liderando el mundo" en el siglo XXI.
En su último discurso como titular de Relaciones Exteriores de Estados Unidos, Clinton hizo un repaso por su trayectoria desde que asumió el cargo en 2009, un día antes de cedérselo al ex senador demócrata John Kerry.
"Hoy, el mundo sigue siendo un lugar peligroso y complicado. Pero Estados Unidos es más fuerte en casa y más respetada fuera (que hace cuatro años), y nuestro liderazgo global es más estable de lo que muchos predijeron", dijo en su intervención en el centro de estudios Council for Foreign Relations (CFR).
Clinton consideró que, en un mundo cambiante, es necesario tirar de nuevas "palancas" que "pueden dar forma a los asuntos internacionales".
Entre ellas, citó las nuevas tecnologías, la agenda de no proliferación nuclear, el desarrollo económico, la política energética, la defensa de la democracia y los derechos humanos y, con especial énfasis, la igualdad de género, que calificó como "la asignatura pendiente del siglo XXI".
"Sé que muchos analistas políticos escucharán esta lista y dirán: '¿No es todo eso un poco suave? ¿Qué pasa con las políticas duras?'. Bien, esa es una elección falsa. Necesitamos ambas, y nadie debería pensar lo contrario", afirmó.
"Hay límites a lo que puede alcanzar el poder suave por sí mismo, y también a lo que el poder duro puede alcanzar por sí mismo. Por eso, desde el primer día, he hablado de poder 'inteligente'", que integre ambas visiones, añadió.
Hillary Clinton, también tocó el tema de la reforma migratoria que está en puerta. Pidió que la reforma se combine con esfuerzos por aumentar la seguridad interna y fronteriza en Centroamérica. “La reforma será importante no sólo para México sino para Centroamérica”.
Estados Unidos ha contribuido a "estabilizar" Colombia y ha hecho "muchos progresos con México bajo la Iniciativa Mérida", y el resultado es "que (los narcotraficantes) de los países centroamericanos están cada vez más asfixiados".
"Una vez que hagamos la reforma migratoria y los mexicanos traten en serio el problema de su frontera, su mano de obra interna (de Centroamérica) no tendrá muchas oportunidades (de emigrar ilegalmente)", indicó.
"Por eso creo que debemos cooperar más con los países centroamericanos para ayudarles de la forma que hemos ayudado a otros", añadió. EFE
