El ex alcalde de San Diego, EU, Bob Filner fue sentenciado hoy a tres meses de arresto domiciliario y tres años de libertad condicional por cargos criminales en relación con acusaciones de acoso sexual, que le obligaron a dimitir en agosto pasado.
Al aceptar en octubre pasado su culpabilidad por los delitos de agresión y privación de la libertad, el excongresista evitó ir a la cárcel, aunque se indicó que durante su condena será vigilado por un sistema GPS.
Durante la audiencia ante el juez Robert Trentacosta, el político demócrata pidió disculpas a su familia, a la ciudad californiana, a las personas que trabajaron durante su mandato en San Diego y principalmente a las mujeres que "ofendió".
"A todos ellos les hago la misma promesa que le hice a mi familia, ganarme nuevamente su confianza y mi integridad, sin importar cuánto tiempo y lo que tenga que hacer" (para lograrlo)", declaró en la Corte del condado de San Diego.
El acuerdo al que llegó Filner, de 71 años, incluye que el exalcalde deberá someterse a rehabilitación, renunciar a su pensión y no podrá aspirar a ningún cargo de elección popular durante su libertad condicional.
El abogado de Filner, Jerry Coughlan, comentó a la prensa a la salida de la corte que su cliente "ha cambiado su comportamiento", se muestra más relajado y acepta que actuó de mala manera.
Indicó además que el exalcalde no hará declaraciones públicas debido a que todavía siguen abiertos varios casos civiles en su contra.
Quien no se mostró conforme con la sentencia fue la abogada Gloria Allred, quien representa a la exdirectora de prensa de Bob Filner Irene McCormack, primera mujer en acusarlo públicamente.
Allred señaló que la demanda en su contra continúa y espera "volverlo a ver en la Corte".
