Ariel Castro, de 52 años de edad y origen puertorriqueño, es un antiguo conductor de autobuses escolares de Cleveland. Es también junto a dos de sus hermanos, el principal inculpado en el secuestro de tres jóvenes durante diez años.

 

Además de los horrores acerca del cautiverio de Amanda Berry, Gina DeJesus y Michelle Knight, la prensa estadunidense ha recogido algunos detalles acerca de los Castro y sobre todo de Ariel, quien es el único que residía en la casa donde hallaron a las jóvenes.

 

Su tío, Julio Castro, asegura que su sobrino, era bajista en varias bandas y que solía tocar en un club que perteneció al tío de DeJesus. En su perfil de Facebook, Castro señala que formaba parte del Grupo Fuego, "una banda de merengue y música tropical", si bien sus componentes se han apresurado a puntualizar que aquel solo tocó con ellos en dos ocasiones en 2008.

 

También se ha revelado que en los años que siguieron a la desaparición de una niña de 14 años de edad — hija de una amiga de él— mientras regresaba caminando de la escuela a su casa, Ariel Castro distribuyó volantes con la foto de la menor y tocó música en un acto de recaudación de fondos en su honor.

 

Cuando los vecinos se reunieron para una vigilia con velas hace apenas un año en recuerdo de la niña, también asistió Castro. Incluso consoló a la madre de la desaparecida.

 

Castro,  —al igual que todos los demás en el barrio muy unido y compuesto mayormente por puertorriqueños— parecía acongojado por la desaparición de Gina DeJesus en 2004 y otras adolescentes que tampoco regresaron a sus casas el año anterior.

 

Por su parte uno de sus hijos, Anthony Castro, dijo en una entrevista con el diario Daily Mail de Londres que habla con su padre apenas unas pocas veces al año y que rara vez lo veía en su casa. Dijo que en su última visita, hace dos semanas, su padre no lo dejó entrar.

 

"La casa siempre estaba cerrada", dijo. "Había lugares a los que nunca podíamos ir. Había cerrojos en las puertas al sótano, cerrojos en el ático, cerrojos en el garaje"

 

En su perfil de Facebook, Castro señala que tiene cinco nietos y tres hijos. Uno de ellos, llegó a publicar un artículo sobre la desaparición de DeJesus, mientras trabajaba como becario de un periódico. Respecto de sus otros dos hermanos, su tío ha indicado a la cadena de televisión CNN que los conocía bien. “Les gustaba beber mucho, pero no sé si seguían haciéndolo ahora. Pero Ariel nunca fue un gran bebedor”, ha indicado.

 

Ahora, Ariel y sus hermanos están detenidos después de una frenética llamada al número de emergencias 911 que llevó a la Policía hasta su casa deteriorada, donde las autoridades dicen que estuvieron cautivas DeJesus y otras dos mujeres desaparecidas desde hace una década.