El gobernador de Guerrero, Rogelio Ortega Martínez, y parte de su equipo de trabajo que se trasladó hasta la Ciudad de México, consumieron alimentos en un restaurante de la Cámara de Diputados, pero abandonaron el lugar sin pagar la cuenta.
“Se trató simplemente de una confusión, derivada del llamado urgente se le hizo al gobernador para acudir a su comparecencia”, confirmó a 24 HORAS la oficina de comunicación social del gobierno de aquella entidad vía Twitter.
Sin embargo, se sabe que el gobernador y sus asistentes –según los testimonios de personal del restaurante y de funcionarios del recinto parlamentario—, salieron tranquilamente de este comercio.
Este diario dio a conocer que Ortega Martínez y cuatro integrantes de su equipo de trabajo –entre ellos el secretario general de gobierno, David Cienfuegos; y Juan Manuel Jiménez Jaimes, al parecer encargado de comunicación social– ingresaron a un restaurante ubicado en la Cámara de Diputados, adjunto al salón donde se llevaría a cabo la reunión.
El jefe del ejecutivo estatal y sus acompañantes solicitaron alimentos y bebidas; sin embargo, pasadas de las 11 horas recibieron el llamado de los legisladores para que se apersonaran en un salón adjunto a este restaurante.
Los cinco comensales salieron sin liquidar la cuenta de su consumo, que ascendió a poco menos de 700 pesos, sin contar con el pago de propina, según narró uno de los camareros consultados por este diario.
Un video en poder de 24 HORAS evidencia que un empleado del restaurante dialoga por varios minutos con el secretario particular de la oficina del secretario de gobierno, Mariano Guerrero, quien por varios minutos explicó que no contaba con efectivo.
Al paso de los minutos, el funcionario del gobierno de Guerrero firmó un documento donde le prometió liquidar la cuenta “en cuanto el gobernador se desocupe”, añadió el empleado del restaurante.
Tras concluir la compareciera entre el gobernador Rogelio Ortega y los diputados federales, personal del gobierno de la entidad y de la Cámara de Diputados liquidaron la cuenta pendiente con el restaurante. DM
