‘De qué sirve el dinero mal habido, si con él se pierde la reputación’, dice la presidenta Claudia Sheinbaum al exigir a instituciones y funcionarios que dejen los lujos superfluos y se conduzcan con honestidad.
Al conmemorar el 204 aniversario de la Armada de México, en el Puerto de Veracruz, la mandataria nacional dijo que para defender la soberanía del país también es necesario contar con valores y rechazar cualquier forma de corrupción.
También te puede interesar: 'Los primeros 365 días, la transformación avanza': Sheinbaum lanza su documental
La mandataria nacional aseveró que la valentía no solo se presenta al hacer frente en un combate, sino al conducirse con rectitud en todo momento, aún y cuando nadie lo mira.
El llamado de Sheinbaum ocurre en el contexto de una investigación interna de la Marina, que derivó en la detención de dos altos mandos de la Armada por presuntamente contribuir en un esquema de huachicol fiscal a gran escala.
“Para defender la soberanía se necesitan valores en las personas y las instituciones”, dijo la mandataria nacional.
Consideró que entre los valores resaltan la lealtad, el deber y la honestidad, ésta última “es la base que da sentido y fuerza a todos los demás valores”.

Lo contrario a la honestidad es la corrupción
Manifestó que “lo contrario a la honestidad es la corrupción, la cual debe verse siempre como lo que es una traición a todos los valores, la corrupción es deslealtad, no puede tener cabida en nuestras instituciones y debe sancionarse con firmeza y al mismo tiempo enaltecer la honestidad como principio de vida”.
La Presidenta aseveró que “la lealtad a la Patria exige también lealtad a los valores, la vida de quienes servimos a la Patria exige valores profundos, no lujos superfluos; de qué sirve el dinero mal habido si con él se pierde la reputación y el legado”.
Sheinbaum indicó que “no hay riqueza que valga más que el honor, no hay poder más grande que el de la lealtad, no hay herencia más valiosa que el ejemplo de vivir con rectitud, no hay mayor valor que el de la mirada orgullosa de los nietos, de los compañeros, la mirada del pueblo al que servimos”.
Pidió a funcionarios e instituciones honrar a “la honestidad como principio de vida, eso es la verdadera valentía, porque ser valiente no solo es enfrentar un combate, es mantener la rectitud cuando nadie mira, rechazar la corrupción y ser ejemplo para la familia, los compañeros y la nación entera”.
La Presidenta explicó que “cada mexicano tiene una misión de servir a México con honestidad, tender la mano al prójimo. México es todo, nuestro pueblo es todo, la patria es todo, por eso quiero felicitar al almirante Raymundo Morales, quiero felicitar al general Ricardo Trevilla por su entrega, valentía y honestidad”.
Armada de México, un ejemplo de lealtad
En el caso de la Secretaría de Marina, aseveró que su misión no solos e cumple en las horas críticas, sino “en cada momento, en la navegación paciente, en la mano extendida de ayuda al pueblo”.
Expresó que el futuro de la Armada de México no solo es la protección de los mares y costas, sino el combatir ilícitos, impulsar la ciencia y tecnología, así como mantenerse cerca del pueblo.
A 204 años de la creación de la Armada de México, la mandataria dijo que esa institución es un “ejemplo de lealtad, sus mujeres y hombres han demostrado que servir a la Patria es un acto de amor profundo a México”.
También te puede interesar: 'Pedimos perdón por esa grave atrocidad': Sheinbaum sobre el 2 de octubre
Recordó “en noviembre se cumplirán dos siglos de la independencia consolidada en la mar, cuando se logró la rendición del último reducto español en el fuerte de San Juan de Ulua. La soberanía no es herencia fácil ni dádiva pasajera, se conquista, se protege y se defiende día tras días”.
Indicó que en días pasados “el pueblo de México tomó una valiente decisión, que los tres Poderes sean electos por el pueblo de México, por primera vez en la historia el Judicial” se elige por voto popular.
Durante la ceremonia, en el Puerto de Veracruz, la Presidenta estuvo acompañada por la mayoría de su gabinete, así como por el presidente de la Suprema Corte, Hugo Aguilar, y las presidentas de las cámaras de Senadores y Diputados, Laura Itzel Castillo y Kenia López, respectivamente.
