La gira que realizó este fin de semana la presidenta Claudia Sheinbaum en Barcelona, España, se centró en el llamado por la paz que llevó a la IV Cumbre en Defensa de la Democracia y en estrechar los lazos con otros jefes de Estado considerados progresistas.
De acuerdo con Gustavo López Montiel, profesor de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno del Tec de Monterrey, la mandataria federal reivindicó una posición frente al gobierno español, “en el sentido de por qué es importante para ella y su gobierno tener un discurso firme sobre los pueblos originarios y la Conquista; también busca mantener la posición histórica de los políticos mexicanos en el sentido de la contraposición con España”, de cara al futuro.
Sobre el mensaje de paz que llevó a la Cumbre, el académico señaló que se trata de un tema histórico, pues “no únicamente es la posición de México, sino que es un planteamiento que han realizado los gobiernos que no tienen capacidades militares o que tienen necesidad de plegarse ante países que tienen capacidades de fuerza superiores; siempre plantean el tema de la paz”.
Sheinbaum en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia en España
En ese contexto, la presidenta Sheinbaum propuso en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia dos acciones en favor de la paz: destinar 10 por ciento del gasto mundial en armamento para impulsar un programa global que permita reforestar millones de hectáreas cada año, y una declaración en contra de la intervención militar en Cuba.
“En vez de sembrar guerra, sembremos paz, sembremos vida. Quiero proponer una declaración en contra de la intervención militar en Cuba; que el diálogo y la paz prevalezcan”, afirmó durante su discurso.
“Soy una mujer de paz y represento una nación que ama la libertad, la justicia, la fraternidad y que entiende como democracia lo que diría el gran Benito Juárez: ‘Con el pueblo, todo; sin el pueblo, nada. Con los pueblos, todo; sin los pueblos, nada’”, afirmó en el recinto Fira Barcelona Gran Via, en España, ante otros mandatarios.
López Montiel consideró que los temas relevantes de los mensajes que dio la Presidenta ante mandatarios como Pedro Sánchez, de España; Yamandú Orsi, de Uruguay; Gustavo Petro, de Colombia, y Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil, tuvieron que ver con los pronunciamientos a favor de Cuba, así como con posturas en torno a América Latina y Argentina.
“Son posicionamientos que se dan en el contexto regional”; sin embargo, advirtió que habrá que ver hasta qué grado ese discurso resulta eficiente para los objetivos de política exterior. “Me parece que más bien es un discurso político con respecto a sus aliados en la región”.
No hubo encuentro con Felipe VI
El académico consideró que el viaje de la Presidenta fue estratégico: “No fue a Madrid, en donde de alguna manera había tenido que buscar una reunión con el rey Felipe VI, si no que fue a Barcelona, un punto estratégico para reunirse con actores clave”.
También destacó que en esta gira la mandataria “logró el objetivo que se planteó de cambiar el discurso, cambiar la rispidez que se había planteado en algún momento, y creo que esto marca una especie de correspondencia política con el rey”.
Durante el sexenio pasado, la relación con España se enfrió debido a la exigencia de Andrés Manuel López Obrador de obtener discupas por la Conquista.
