El senador Enrique Inzunza reapareció públicamente en el Senado después de cuatro meses de señalamientos por presuntos nexos con el crimen organizado, exigió a la Fiscalía General de la República (FGR) concluir la investigación abierta en su contra y dejó claro que mantendrá su respaldo a las reformas de la presidenta Claudia Sheinbaum, aunque ahora fuera de la bancada de Morena.

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“No soy un narcolegislador. No lo soy. Nunca he sido narco nada. Nunca he sido narco nada. Ni narcobibliotecario, ni narcotaquero, ni narcomagistrado, ni narcolegislador”, sentenció en su primera conferencia de prensa desde abril pasado.

Su regreso y decisión de conservar el escaño, pese a los llamados para separarse del cargo mientras avanzan las investigaciones, representan un desafío político y, al mismo tiempo, lo colocan en una posición estratégica frente a Morena, que deberá contar con su voto para construir mayorías calificadas en reformas constitucionales, coincidieron especialistas consultados por 24 HORAS.

Inzunza negó de manera tajante haber mantenido alguna relación con organizaciones criminales durante su paso por la Secretaría General de Gobierno de Sinaloa o como presidente del Tribunal Superior de Justicia estatal.

Los señalamientos surgieron a partir de la solicitud de detención con fines de extradición difundida el 29 de abril por autoridades estadounidenses contra funcionarios y exfuncionarios sinaloenses por una presunta colaboración con Los Chapitos.

A partir de esas imputaciones, la FGR abrió una carpeta de investigación para determinar si existen elementos que sustenten los señalamientos.

Enrique Inzunza

El legislador confirmó que ya compareció ante el Ministerio Público Federal y aseguró que volverá a hacerlo en caso de ser requerido, pese al fuero que conserva como senador.

También rechazó que utilice la inmunidad constitucional para evadir a la justicia y descartó pedir licencia.

Sobre el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien también es señalado por la justicia de EU, Inzunza sostuvo que sólo responderá por sus propios actos: “Yo contesto los hechos propios. Los hechos que atañen a otras personas no me corresponde a mí contestar”.

Para Gustavo López, politólogo de la Escuela de Gobierno del Tecnológico de Monterrey, la decisión de mantenerse en el cargo lo coloca “en una primera instancia, sí desafiando a la presidenta, pero también tratando de mantener el fuero”.

Advirtió que Morena conserva la posibilidad de impulsar un eventual desafuero si la FGR presenta una acusación formal y consideró que, de no hacerlo en ese escenario, podría generarse la percepción de que el distanciamiento político fue sólo una simulación.

Por su parte, Gustavo Martínez, académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, consideró que Inzunza actuó estratégicamente al abandonar la bancada sin renunciar al escaño, pues conserva el fuero y adquiere mayor peso en las negociaciones legislativas.

“Este movimiento a mí me pareció relevante en el sentido que no sólo mantiene el fuero, sino que ahora tienen que tocarle la puerta para asegurar ese voto”, explicó.

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Inzunza dejó claro que su separación del grupo parlamentario no significará una ruptura con el proyecto de la Cuarta Transformación y aseguró que continuará respaldando las iniciativas del Ejecutivo.

Respecto de su permanencia en Morena, dejó la decisión en manos del partido, pero insistió en que mantendrá sus posiciones políticas.

Reportera de la sección México en el diario 24 HORAS. Periodista y columnista con 25 años de experiencia en la cobertura de temas parlamentarios, partidos políticos, elecciones y salud. Cuenta con...