México consolida su participación en la economía global de la Inteligencia Artificial y el crecimiento acelerado de las exportaciones de equipo de cómputo, servidores, componentes electrónicos y semiconductores, así como la llegada de nuevas inversiones vinculadas con infraestructura tecnológica, confirma que se ha convertido en un actor estratégico dentro de las cadenas de suministro de América del Norte.
Sin embargo, para Pedro Haces Barba, presidente de la Comisión Especial de Seguimiento al T-MEC en la Cámara de Diputados, el verdadero desafío no consiste únicamente en producir más, sino en capturar una mayor parte del valor que genera esta nueva economía.
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"México ya está dentro de la ola global de la Inteligencia Artificial. Ahora el reto es no quedarnos solamente en el ensamblaje, sino avanzar hacia el diseño, la ingeniería, el software, los semiconductores, la innovación y los empleos de mayor valor agregado", dijo.
De acuerdo con cifras publicadas recientemente, las exportaciones mexicanas de equipo de computación, comunicación, medición y componentes electrónicos registran un crecimiento histórico, impulsadas por la creciente demanda mundial de infraestructura para Inteligencia Artificial, centros de datos y tecnologías avanzadas.
Empresas globales como NVIDIA, Foxconn y Wistron colocan a México dentro de la nueva geografía tecnológica de América del Norte, con lo que fortalecen la producción de servidores especializados para Inteligencia Artificial y consolidan al país como un socio estratégico para esta industria.
Al respecto, Haces Barba señaló que este crecimiento confirma la fortaleza manufacturera de México, pero también abre una pregunta estratégica: ¿qué lugar quiere ocupar nuestro país dentro de la cadena global de valor de la Inteligencia Artificial durante la próxima década?
“En la economía tecnológica no todos los eslabones generan el mismo valor. Ensamblar es importante, pero diseñar semiconductores, desarrollar software, crear propiedad intelectual y formar talento especializado es lo que permite a los países dar el siguiente salto", aseguró.
IA e inversiones
El legislador destacó que el T-MEC y el nearshoring representan una oportunidad histórica para atraer inversiones relacionadas con Inteligencia Artificial, centros de datos, semiconductores, manufactura avanzada y servicios tecnológicos.
No obstante, subrayó que esa oportunidad solamente podrá aprovecharse plenamente si México construye ecosistemas completos alrededor de esas inversiones.
“Durante muchos años México compitió por atraer fábricas. Hoy debemos competir por atraer centros de ingeniería, laboratorios de innovación, universidades vinculadas con la industria, centros de datos, proveedores tecnológicos y talento especializado. Ese es el ecosistema que convierte una inversión en desarrollo de largo plazo.”
La Inteligencia Artificial no debe verse únicamente como un desafío tecnológico, sino como una gran oportunidad para transformar el empleo, elevar la productividad y fortalecer la competitividad del país, afirmó Pedro Haces Barba.
En ese sentido, señaló además que los empleos del futuro demandarán nuevas capacidades en ingeniería de software, ciencia de datos, ciberseguridad, automatización, operación de centros de datos, computación en la nube, semiconductores y manufactura inteligente.
“Los países que liderarán la economía del futuro no serán solamente los que fabriquen más tecnología, sino los que generen más conocimiento. Por eso tenemos que preparar desde hoy a nuestras trabajadoras y trabajadores para los empleos que ya está demandando esta nueva economía", consideró el presidente de la Comisión Especial de Seguimiento al T-MEC.
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Y expresó que México debe aprovechar su integración con América del Norte para dejar de competir únicamente por costos laborales y comenzar a competir mediante conocimiento, innovación, productividad y desarrollo de talento.
Finalmente, señaló que el verdadero éxito de esta nueva etapa no será únicamente exportar másbtecnología, sino lograr que ese crecimiento se traduzca en mejores empleos, mayor valor agregado y oportunidades para las familias mexicanas.
“México ya demostró que puede fabricar para el mundo. El siguiente paso es demostrar que también puede diseñar, innovar y desarrollar la tecnología que moverá la economía del futuro. Ese debe ser el gran proyecto nacional de la próxima década.”
