En el marco del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, el secretario general de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM), Pedro Haces Barba, afirmó que la erradicación del trabajo infantil debe seguir siendo prioridad.
Este 12 de junio, durante la conmemoración del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, establecido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Pedro Haces Barba destacó que la erradicación de esta práctica debe mantenerse como una prioridad para gobiernos, empresas, sindicatos y sociedad en general.
El dirigente sindical subrayó que representantes de CATEM participan en la 114.ª Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT, que se celebra en Ginebra, Suiza, donde uno de los temas centrales es la construcción de condiciones laborales más justas y el futuro del trabajo.
"No hay trabajo digno cuando un niño ocupa el lugar que le corresponde a la escuela, al aprendizaje, al juego y a su desarrollo. La infancia debe ser una etapa para crecer y construir un futuro, no para asumir responsabilidades laborales que corresponden a los adultos”, expresó.
Millones de menores siguen trabajando
Pedro Haces señaló que, de acuerdo con estimaciones de la OIT y UNICEF, en las últimas dos décadas la cifra mundial de niñas y niños en situación de trabajo infantil se redujo de aproximadamente 246 millones a cerca de 138 millones.
Sin embargo, advirtió que millones de menores continúan realizando actividades que afectan su educación, salud y posibilidades de desarrollo.
“Estos avances demuestran que sí es posible combatir el trabajo infantil cuando existe voluntad política, políticas públicas efectivas y oportunidades reales para las familias”, afirmó.
Empleo formal, educación y oportunidades
El secretario general de CATEM sostuvo que la experiencia internacional demuestra que los países con mayores avances en la reducción del trabajo infantil son aquellos que han impulsado estrategias integrales basadas en educación, protección social, combate a la pobreza y generación de empleo formal.
La mejor política contra el trabajo infantil es construir familias con empleo formal, educación y oportunidades. “Cuando existen ingresos suficientes, seguridad social y condiciones de desarrollo para los padres, disminuye significativamente la necesidad de que niñas, niños y adolescentes ingresen prematuramente al mercado laboral”, señaló.
Asimismo, recordó que en México aún existen millones de menores que enfrentan alguna condición de trabajo infantil, especialmente en contextos marcados por la informalidad, la pobreza y el rezago educativo.
Por ello, consideró indispensable impulsar una estrategia integral que fortalezca el empleo formal, la capacitación laboral, la educación y las oportunidades de desarrollo para las familias mexicanas.
Proteger las infancias
Pedro Haces destacó que los sindicatos modernos tienen la responsabilidad de impulsar entornos laborales que coloquen a las personas y a las familias en el centro del desarrollo económico.
Añadió que cada empleo formal que se genera representa una oportunidad para fortalecer a las familias y reducir los factores que propician el trabajo infantil.
“Desde CATEM creemos que cada empleo formal que se genera, cada trabajador que accede a seguridad social y cada familia que mejora sus condiciones de vida representa también una barrera más contra el trabajo infantil y una oportunidad más para que los niños permanezcan donde deben estar: en la escuela”, afirmó.
Finalmente, hizo un llamado a fortalecer la corresponsabilidad entre gobierno, empresas, sindicatos y sociedad para garantizar el pleno ejercicio de los derechos de la niñez.
El futuro de México no debe estar en los centros de trabajo, sino en las aulas. Cada niño que estudia hoy es una oportunidad para construir un mejor país mañana”, concluyó.
