Proponen ley Merlín para proteger a animales usados en publicidad
Foto: Diario 24HORAS |

 Asegurar que una parte de los recursos económicos generados por la comercialización de animales en plataformas digitales y medios de comunicación se traduzca directamente en beneficios de alimentación, atención médico-veterinaria especializada, medicamentos y una vejez digna es el objetivo primordial de la Ley Merlín, una reforma al Artículo 5 de la Ley de Protección y Bienestar de los Animales de la Ciudad de México presentada este miércoles ante el Congreso local.

Ley Merlín para protección animal

La iniciativa, promovida por la diputada Luisa Fernanda Ledesma Alpízar, integrante del grupo parlamentario de Movimiento Ciudadano (MC), busca dotar de protección jurídica a los seres sintientes frente a las nuevas dinámicas de comercialización de la era digital.

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El proyecto surge a raíz del fenómeno nacional del pato Merlín, un animal de compañía que cobró alta notoriedad en redes sociales, medios de comunicación y campañas publicitarias en el marco del Mundial de Futbol 2026, convirtiéndose en un generador de recursos económicos para su familia.

Desde la tribuna legislativa, Ledesma Alpízar cuestionó el vacío legal actual sobre los animales que transicionan de ser compañeros de vida a activos económicos. "Hasta hoy las leyes en nuestra ciudad hablan de proteger a los animales frente al maltrato, frente a la crueldad y frente al abandono, pero ninguna responde a una pregunta fundamental: qué pasa cuando un ser sintiente ayuda a generar valor económico. ¿Debe ese valor traducirse también en mejores condiciones para su propia vida? La respuesta es sí”, argumentó la legisladora.

Procuran bienestar integral

La congresista aclaró de manera enfática que la Ley Merlín no pretende convertir a los animales en sujetos patrimoniales, crear cuentas bancarias para sus cuidadores ni limitar el desarrollo de actividades económicas lícitas. Por el contrario, estipula que cuando un ser sintiente participe en actividades que generen rendimientos, su bienestar integral (enriquecimiento ambiental, cuidados especializados y mejor calidad de vida) debe convertirse en una prioridad absoluta.

La justificación de la reforma señala que la irrupción de la inteligencia artificial, las redes sociales, la publicidad contemporánea, el turismo y el entretenimiento han transformado profundamente la convivencia humana con los animales. Aunque el Congreso de la Ciudad de México reconoció previamente el interés superior de los animales, la proponente señaló que es urgente actualizar el marco normativo para responder a estas nuevas realidades económicas y tecnológicas.

Finalmente, la legisladora precisó que este ordenamiento no terminó estructurado de forma exclusiva para un caso particular, sino con una visión de futuro para regular todas las historias venideras de seres sintientes que contribuyan a generar valor en actividades culturales, recreativas, audiovisuales o digitales. "La ‘Ley Merlín’ no protege el dinero; protege el bienestar. No regula la fama; regula la responsabilidad", concluyó.

Tras terminar la exposición de motivos en el pleno, la Mesa Directiva del Congreso capitalino notificó que la iniciativa fue turnada formalmente a la Comisión de Bienestar Animal para su respectivo análisis, discusión y dictaminación