A un año de la implementación de la reforma al Poder Judicial de la Federación (PJF), la Asociación Nacional de Magistrados de Circuito y Jueces de Distrito (JUFED) emitió un balance sobre los resultados del nuevo modelo institucional.
La organización de juzgadores afirmó que el tiempo les dio la razón y calificó la reestructuración constitucional como un “error histórico” que hoy profundiza la crisis del país, erosionando la independencia de los juzgadores y menoscabando los derechos laborales de la carrera judicial.
El pronunciamiento señala que, a 12 meses de distancia, la reforma lejos de consolidar un sistema de impartición de justicia sólido e imparcial, ha instaurado un escenario de incertidumbre institucional.
La Jufed destacó la desaparición del Consejo de la Judicatura Federal (CJF), consumada el pasado 31 de agosto, y la posterior entrada en funciones del Órgano de Administración Judicial (OAJ). De acuerdo con el gremio, esta nueva instancia ha dado muestras de parcialidad en el desempeño de sus atribuciones.
Asimismo, la JUFED denunció el desacato a las propias disposiciones emitidas en la reforma constitucional. En particular, acusaron el incumplimiento del décimo artículo transitorio del decreto, el cual estableció la obligación del Estado de cubrir los pagos extraordinarios y las pensiones complementarias a las personas juzgadoras cuya separación del cargo derivó de la aplicación del nuevo marco legal.
Esta afectación presupuestal se extiende a los juzgadores que continúan en funciones, quienes han registrado reducciones en sus remuneraciones, contraviniendo las promesas públicas hechas durante la discusión legislativa de la iniciativa.
