La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) justificó la estructura y el número de colaboradores que integran las ponencias de sus ministros y descartó que hayan un exceso de asesores.
Señaló que se trata de personal y profesionales para el correcto desarrollo de la función jurisdiccional.
El Alto Tribunal consideró que calificar de manera simplista a todo su personal como "asesores" resulta inexacto y desvirtúa una organización del trabajo que ha sido una constante institucional.
La Suprema Corte detalló que cada ministra y ministro tiene un equipo técnico integrado por mandos superiores, mandos medios y personal operativo.
Por lo que lejos de asesores, este personal incluye secretarios de estudio y cuenta, coordinadores y auxiliares de acuerdos con responsabilidades críticas definidas por la ley.
La SCJN precisó que el 65.4% del equipo total de cada ponencia corresponde a personal técnico altamente calificado de la carrera judicial. A este grupo mayoritario le compete la carga sustantiva de analizar expedientes, elaborar proyectos de sentencia, dictaminar resoluciones y realizar complejas investigaciones jurídicas.
A su vez, el 34.6% restante de la plantilla se trata del soporte operativo y administrativo mínimo requerido para realizar dichas tareas.
La Suprema Corte validó la distribución de su personal al señalar que cada ponencia se gestiona de forma autónoma bajo un techo presupuestal previamente asignado y un catálogo de puestos autorizado.
Bajo este esquema, cada ministro determina la distribución de plazas según las necesidades de su equipo. Como muestra de optimización, el tribunal constitucional destacó que la ponencia del ministro presidente, Hugo Aguilar, opera con una plantilla 40% menor al resto, debido a que el Acuerdo General que lo exime de proyectar controversias constitucionales.
Reiteró que la especialización de este personal garantiza la eficiencia en la atención a las partes interesadas y la solidez de las resoluciones que sostienen el orden constitucional de la nación.
