La jueza federal Katherine Polk Failla advirtió que la evidencia contra Gerardo Mérida Sánchez, general en retiro y exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, es abundante y voluminosa, por lo que avaló un plazo de 60 días para que la Fiscalía procese las pruebas y las entregue a su defensa.
Durante la primera audiencia de revisión del proceso, celebrada en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, la juzgadora señaló que se trata de un caso complejo.
Gerardo Mérida Sánchez, quien es general en retiro y fue secretario de Seguridad Pública durante el gobierno de Rubén Rocha Moya, enfrenta cargos en Estados Unidos por presunta conspiración para importar narcóticos, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, así como conspiración para poseer ese tipo de armas.
De acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, el exfuncionario forma parte de una acusación contra 10 funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa señalados por presuntamente colaborar con el Cártel de Sinaloa para facilitar el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.
En la audiencia, la jueza también autorizó suspender los plazos del juicio rápido, como había solicitado la Fiscalía, con el objetivo de abrir un periodo para el intercambio de pruebas y posibles negociaciones entre las partes.
La siguiente audiencia de revisión se fijó para el 4 de agosto, fecha en la que la Corte dará seguimiento a la entrega de evidencias, al análisis de la defensa y a la posibilidad de que exista algún acuerdo procesal.
Mérida Sánchez permaneció bajo custodia durante la diligencia, en la que únicamente respondió a la jueza para confirmar que entendía las instrucciones del tribunal. El proceso continúa en etapa inicial y las acusaciones deben probarse ante la Corte.
