El caso Plus Ultra se ha convertido en una importante conmoción política para los socialistas. El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quien gobernó entre 2004 y 2011, está siendo investigado por presunto tráfico de influencias vinculado al rescate de la aerolínea con 53 millones de euros, aprobado en 2021 para paliar los efectos de la pandemia.

El juez José Luis Calama sospecha que se utilizó una red de empresas fantasma, canales financieros opacos y operadores de influencia política para beneficiar a Plus Ultra y a personas vinculadas a Zapatero. La policía registró la oficina del expresidente en Madrid el 19 de mayo, incautando discos duros, archivos empresariales, agendas correspondientes al periodo 2019-2025 y joyas guardadas en una caja fuerte. El entorno de Zapatero sostiene que las piezas fueron heredadas o recibidas como regalos durante viajes oficiales.

La investigación también apunta al empresario Julio Martínez Martínez, identificado por las autoridades como un intermediario clave. Según los informes, los agentes encontraron 286 mil euros en efectivo en su domicilio de Madrid, mientras que los documentos incautados supuestamente hacían referencia a operaciones petroleras y auríferas venezolanas, así como a contactos políticos de alto nivel.

Calama está examinando transferencias que involucran a empresas como Análisis Relevante y pagos vinculados a Zapatero, sus hijas y su empresa de comunicación Whathefav. Los investigadores creen que algunos contratos podrían haber carecido de un propósito comercial real y, en cambio, haber servido para justificar flujos de dinero dentro de la red.

Zapatero ha rechazado todas las acusaciones. “Nunca he recibido ninguna comisión de Plus Ultra”, declaró anteriormente, insistiendo en que sus actividades eran legales.

Pero el caso llega en un momento difícil para el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, cuya administración socialista ya está bajo presión por otras investigaciones que involucran a su esposa, su hermano y antiguos aliados, incluido el exministro de Transportes José Luis Ábalos. Con las crecientes derrotas regionales de los socialistas, la comparecencia de Zapatero ante el tribunal en junio amenaza con agravar la crisis en torno al Gobierno de Sánchez.