Damnificados del sismo de magnitud 7.7 del viernes 9 de octubre que provocó una treintena de heridos y graves daños a infraestructuras en el centro de Panamá esperaban este domingo que se agilice la ayuda humanitaria, que el gobierno empezó a distribuir con dificultad en zonas remotas.
Cientos de personas cuyas viviendas colapsaron o quedaron parcialmente destruidas permanecen a la intemperie, dos días después del potente movimiento telúrico que afectó principalmente comunidades de las provincias de Los Santos, Herrera, Coclé y Veraguas, según reportes de protección civil y la prensa local.
"Estamos en una situación crítica, queremos la ayuda de las autoridades, que no nos abandonen por favor", dijo al canal Telemetro Ciprián González, habitante de Torio, una localidad costera de Veraguas, donde según reportes de protección civil se cayeron 40 casas, entre ellas la suya.
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Terremoto dejó más de 2 mil damnificados
El sismo, que se sintió con intensidad en la capital panameña de rascacielos -donde generó pánico y la evacuación de edificios-, destruyó escuelas, hospitales, iglesias, edificios públicos, puentes y carreteras en el centro del país.
De acuerdo con el gobierno, el terremoto dejó más de 2 mil damnificados por el terremoto en todo el país. Además, hay unas 900 viviendas y 400 escuelas afectadas. Las clases permanecerán suspendidas el lunes, anunciaron este domingo las autoridades.
Las comunidades afectadas, algunas de ellas sin luz todavía, reclaman agua, alimentos y otros servicios básicos.
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"No he tenido la presencia de ninguna autoridad (...), es lastimoso, para una emergencia como esta deben abarcar rápidamente el país", dijo el sábado a la AFP el profesor Eduard Melgar, de 45 años, cuya casa quedó destruida en Tonosí, localidad cercana al epicentro, unos 350 km al oeste de Ciudad de Panamá por carretera.
Presidente asegura apoyo para damnificados por terremoto de Panamá
Durante un recorrido por una de las regiones damnificadas, el presidente José Raúl Mulino aseguró este domingo que a las personas de las regiones "que más lo necesitan" "se les va a llevar comida y agua", pero explicó que muchas carreteras estaban "bloqueadas".
"Lo importante es que no hay víctimas, lo material lo vamos a resolver", subrayó Mulino, cuyo gobierno decretó el sábado estado de emergencia para gestionar 100 millones de dólares en ayuda humanitaria.
Estados Unidos ha enviado hasta el momento agua, comida enlatada, leche evaporada y carpas en cuatro vuelos a distintas áreas.
"Nuestro gobierno ha puesto a disposición cinco millones de dólares para comida, medicina, suministros de algún tipo, carpas con aire acondicionado para hospitales", dijo el embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Marino Cabrera, en la localidad de Soná, en Veraguas.
En Ciudad de Panamá, las autoridades habilitaron un centro de acopio en el parque principal, donde los capitalinos llevaron enseres para las regiones afectadas.
