La policía de Israel impidió la procesión del Domingo de Ramos en Jerusalén al impedir el paso a la iglesia del Santo Sepulcro que llevaría a cabo el cardenal Perbattista Pizzaballa.
"Por primera vez en siglos, se impidió a los jefes de la Iglesia celebrar la misa del Domingo de Ramos en la iglesia del Santo Sepulcro", comunicó el patriarcado Latino en Jerusalén.
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Esta situación se produce en medio de la guerra de Israel y Estados Unidos con Irán, por la que las autoridades israelíes mantienen clausurados los lugares santos de la Ciudad Vieja de Jerusalén, el complejo de la Mezquita de Al Aqsa, el Muro de las Lamentaciones y el Santo Sepulcro.
De acuerdo con el comunicado los agentes detuvieron a Pizzaballa junto al Custodio de Tierra Santa junto al custodio de Tierra Santa, Francesco Lelo.
"Este incidente constituye un grave precedente y supone un desprecio hacia la sensibilidad de miles de millones de personas en todo el mundo que, durante esta semana, tienen la mirada puesta en Jerusalén", continúa el comunicado difundido.
También se suspendió la tradicional procesión del Domingo de Ramos desde el Monte de los Olivos, ante la limitación por Israel de las reuniones en el país a menos de 50 personas.
Otras prohibiciones de las autoridades israelís
Sin embargo esta no fue la única vez que las autoridades de Israel impidieron procesiones religiosas, también durante el Ramadán, el mes sagrado del islam, la policía de Israel impidió el acceso de los fieles a la Explanada de la Mezquita, limitó la entrada a la Ciudad Vieja y dispersó con violencia a los creyentes que trataban de rezar fuera de sus murallas.
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También se impidió la peregrinación de Cuaresma a los Santos Lugares, una práctica habitual en la antesala de la Pascua.
Debido a esto la Custodia de Tierra Santa informó que las celebraciones litúrgicas continúan realizándose de manera interna en sitios como el Santo Sepulcro, aunque sin acceso para los fieles por motivos de seguridad.
