Los independistas de Quebec, la única provincia francófona de las diez de Canadá, ganaron las elecciones de este lunes 5 de octubre, constituyéndose como la primera minoría en el parlamento local, con la promesa de organizar un nuevo referéndum sobre la independencia.
Con más del 89% de los votos escrutados, el Partido Quebequense obtuvo el 28% de los sufragios, por delante de los liberales y los conservadores, y superando ampliamente a la Coalición Avenir Quebec, el partido de centro-derecha en el poder desde 2018.
Quebec, de nueve millones de habitantes y la segunda provincia más poblada de Canadá, eligió a los 127 diputados de su Asamblea Nacional.
El regreso del Partido Quebequense al poder supone un reto para el primer ministro de Canadá, Mark Carney, en medio de las tensiones comerciales con Washington y las tentativas separatistas de la rica provincia petrolera de Alberta.
Su líder, Paul Saint-Pierre Plamondon, un abogado de 49 años apodado "PSPP", será el nuevo primer ministro de la provincia. Sin embargo, tendrá un gobierno minoritario al no alcanzar los 64 diputados necesarios para la mayoría. Por lo tanto, tendrá que negociar con los tres partidos de oposición para aprobar leyes e iniciativas públicas.
El partido Coalición Avenir Québec de la primera ministra saliente, Christine Fréchette, no alcanzó a elegir ningún diputado.
Referéndum pos-Trump
El Partido Quebequense prometió organizar un nuevo referéndum sobre la independencia de Quebec después de que Donald Trump deje la presidencia de Estados Unidos en enero de 2029.
El conflicto comercial entre Estados Unidos y Canadá "no ofrece un clima tranquilo para reflexionar sobre nuestro futuro", explicó el líder independentista.
La saliente primera ministra de Quebec, Christine Fréchette, hizo este lunes un último intento por convencer a los votantes al preguntar si "quieren un gobierno que nos lleve a una campaña de referéndum donde todo quede patas arriba o si quieren un gobierno que se concentre en garantizar una economía estable".
Las encuestas mostraban que el apoyo a su partido se ha desplomado en las últimas semanas.
La provincia francófona ya ha organizado dos referéndums de independencia, en 1980 y 1995. En el último, el "Sí" a favor de separarse perdió por un estrecho margen.
La cuestión de la independencia siempre ha dividido profundamente a los quebequenses, aunque la idea de organizar un nuevo referéndum ha estado fuera del debate político en las últimas tres décadas.
Una encuesta reciente reveló que solo el 31% de los habitantes de Quebec se muestra favorable a la independencia.
La preferencia por el Partido Quebequense se debe, según analistas, a un deseo de cambio debido a la pérdida de poder adquisitivo y al desmantelamiento de la sanidad pública más que a los anhelos independentistas.
Antes de entrar al Parlamento en Ottawa el lunes, el primer ministro Mark Carney dijo a los periodistas que trabajará con cualquier gobierno que sea elegido en Quebec.
Saint-Pierre Plamondon ya ha asomado que entiende el vínculo con Ottawa como "una relación de fuerza". Si "no se respeta" a Quebec "no esconderé que eso no es aceptable", declaró.
Con información de AFP
