El Congreso de Perú eligió, tras dos rondas de votación, a José María Balcázar como presidente del Legislativo y, por sucesión constitucional, mandatario interino hasta el 28 de julio de 2026. Con su designación, el país suma ocho jefes de Estado en la última década, reflejo de una persistente inestabilidad institucional.
Balcázar, abogado de 83 años y congresista por Lambayeque, obtuvo 60 votos en la segunda vuelta frente a los 46 alcanzados por María del Carmen Alva. En la primera ronda había logrado 46 respaldos, lo que obligó a una definición posterior al no alcanzarse la mayoría requerida.
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La elección se produjo un día después de la destitución de José Jerí, removido por “inconducta” tras investigaciones fiscales por presunto tráfico de influencias y contrataciones irregulares. Jerí había reemplazado meses antes a Dina Boluarte, también apartada mediante juicio político. Desde 2016, el Legislativo ha destituido a cuatro presidentes y forzado la renuncia de otros dos.
El nuevo jefe de Estado interino arrastra cuestionamientos judiciales. La fiscalía lo investiga por presunta apropiación ilícita de fondos cuando fue decano del Colegio de Abogados de Lambayeque; además enfrenta una denuncia constitucional por presunto cohecho vinculada a un intercambio de favores con la exfiscal Patricia Benavides. En febrero pasado, la Corte Suprema rechazó su pedido para trasladar el proceso fuera de su región.
José María Balcázar, defensor del matrimonio infantil
Su trayectoria también ha generado controversia por declaraciones en defensa del matrimonio infantil durante el debate legislativo de 2023 para prohibirlo. El Ministerio de la Mujer rechazó entonces sus afirmaciones y diversas bancadas pidieron su remoción de comisiones parlamentarias.
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En paralelo, el país se encamina a elecciones generales en abril, con más de 30 aspirantes presidenciales y el retorno a un Parlamento bicameral. Analistas advierten que la permanencia del nuevo mandatario no está asegurada en un escenario donde el Congreso mantiene amplio poder sobre un Ejecutivo frágil.
